sábado, 8 de diciembre de 2012

HELIODORO (1)



Gracioso gif en movimiento de internet
Relato de misterio escrito por mi
                                              
La casa había tenido varios inquilinos. Todos se habían marchado, casi al principio. Algo sucedía que los ahuyentaba.
Los últimos, habían llegado aquella mañana. La agencia que la había alquilado, se había encargado  del pintado y limpieza de la misma.
Al ser alquilada con mobiliario, tan solo trajeron sus enseres personales, y algunos alimentos. Ellos eran... una madre  con su hijo de ocho años.
Quien les entregó las llaves, pensó que pronto saldrían despavoridos como todos.
-Mis mejores deseos. Si necesitan cualquier cosa llamemos por teléfono. 

-Gracias, así lo haré.

El hombre subió a su coche. Un ruido ensordecedor, les hirió los oídos al ponerlo en marcha.
Cuando entraron para la casa, el hombre aún volvió la cabeza.
-Como mucho, tres días les auguro. La casa tiene migas. Yo ni una noche aquí dormiría.
El vello, se le puso de punta con solo imaginarse allí durmiendo.

Un salón enorme en la parte de abajo, la cocina, un aseo, y una habitación que hacía las veces de salita. Pero quedaba la parte de arriba. 
Al ser una casa enorme, la mujer temía que fuese demasiado fría.
Hubiera preferido algo mucho más pequeño. Aunque el alquiler más o menos igual. Aquello la asombró bastante aunque nada dijo.
-Aquí viviremos muy bien. ¡Ya verás hijo!

El niño, subió la escalera de caracol para supervisar su habitación. Mientras la madre, se metía en la cocina para depositar los alimentos en el frigorífico, que habían comprado momentos antes en el supermercado del pueblo vecino.

Dio vueltas a la estancia varias veces. Algo llamó su atención.
-¿Qué es esto?

Aquello, era un nombre escrito en un cristal de la ventana.

Deletreó
-H e l i o d o r o

-¿Quién será Heliodoro?
Se preguntó, en voz alta.

-¿Mami, ven a ver esto?
Gritó

-Ya voy hijo.
Al momento, se escucharon sus pisadas subiendo.

-Mira mami, hay un nombre escrito en color rojo y parece sangre.

-No tengas miedo. Seguro que es pintura de labios.
La mujer dijo aquello, no muy convencida de lo que decía.
-Bajemos a comer algo.

-Vamos.
Contestó el niño, un tanto mosqueado.

Alguien había dentro del armario. Y desde una pequeña abertura, de las puertas del mismo los contemplaba.
-Estos, como todos saldrán huyendo jaja. 
Autora Verónica O.M.
Continuará




8 comentarios:

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Pegados de tu cuento...Un abrazo. carlos

Verónica dijo...

Para Carlos Augusto Pereyra Martínez
Muchas gracias, por hacerlo Carlos. Deseo te guste.
Un abrazo, buen finde

silvo dijo...

Aunque pagues parecido lo malo de ser grande es su limpìeza, se avecina suspense me temo, besos!

Gustavo dijo...

Hola Vewro. Buen ralato. Lleno de misterio y suspenso. Y por algo todos huyeron. Seguramente no deberia ser demasiado agradable vivir en una habitacion asi jaja.
Un abrazo

Francisco Josè Lazo Melhado dijo...

Està peliauuuu...:( tu cuento...
Nos quedamos en capìtulo con ese misterio.

Abrazo
feliz fin de semana!

Verónica dijo...

Para Silvo
Es cierto Silvo, la limpieza es algo de temer jaja
Suspense, no se yo...
Besos

Verónica dijo...

Para Gustavo
Muchas gracias Gustavo, me alegra te lo parezca.
¿Qué les pasaría? pronto lo sabremos jaja
Un abrazo, buena semana que empieza

Verónica dijo...

Para Francisco Josè Lazo Melhado
Entiendo que te gustó, cuanto me alegra.
Un abrazo, feliz semana