PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

martes, 30 de octubre de 2012

MARCELO RELATO ERÓTICO

                                               
Como cada día, sobre las doce del mediodía salía de su apartamento, para dirigirse al gimnasio dónde cultivaba su cuerpo. Su trabajo le había costado, modelarse cada milímetro de él. Pero lo conseguido le satisfacía mucho. Se enorgullecía, y ello saltaba a la vista.
Allí estaba unas dos horas, haciendo un poco de todo. Lo que más le gustaba, era al acabar meterse en el jacuzzi y relajarse.
Salía del gimnasio, y se dirigía a un restaurante cercano para comer.
No comía en exceso, pero se regalaba el paladar a base de bien. Allí lo tenían por todo un señor, ya que su presencia era inmejorable. Y dejaba unas magníficas propinas.
Después volvía al apartamento, para adecentarlo un poco. Sobre las siete de la tarde, empezaban a llegar...
Poquito a poquito, veremos quienes eran.
El apartamento, lucía sin mota de polvo y estaba más que aceptable.
Ringggg ringggg ringggg
Abrió la puerta.
¡Adelante princesa! estás preciosa, como siempre.
La mujer, conocía el apartamento palmo a palmo. Había estado allí, en muchísimas ocasiones.
Se dirigió a una habitación, y allí dejó su abrigo y bolso.
Iba vestida elegantemente. Se apreciaba, que el dinero no era preocupación para ella.
Le ofreció una copa. La tomaron, y se dirigieron hacia el dormitorio.
Una cama enorme en el centro, y dos mesitas redondeadas muy modernas. El armario ocupaba toda una pared. Sus cinco puertas eran espejos, y la cama se veía a través de ellos.
La mujer se desnudó. Comenzó a acariciarla por todas partes. 
Diciéndole unas cosas, que a la mujer debería sonarle a música. Su cara, era la viva imagen del placer más absoluto.
Y cuando ella estuvo más que saciada, se despidió con un...
-¡Hasta otro día Marcelo!
Encima de la cama, le había dejado trescientos euros.
Al poco rato
Ringggg ringggg ringggg
¡Pasa princesa! hoy estás que te sales de guapa.
Entró. Aquella, no era tan elegante ni tan fina, pero tenía "su sex-apil"
La mujer se dirigió para la habitación. Al minuto,  ya estaba desnuda encima de la cama.
¿Marcelo, mira que he hecho para ti?
 La miró, allí estaba ella con su sexo rasurado, y con las piernas medio abiertas. Empezó a acariciarla, y con su lengua a darle lametones por todo el cuerpo.
La mujer, tenía una cara de satisfacción que ya la quisieran muchas. Al acabar...
-¡Cariño, hoy solo puedo darte doscientos euros!
-No te preocupes si no puedes. Ya está bien así.
Se besaron al despedirse.
A la media hora de ella marcharse, se escuchó una llave introduciéndose por la cerradura de la puerta.
Allí estaba su enamorado. Y se besaron con deseo.
-Ahora mismo, estoy contigo cariño.
Felipe fue para la habitación, se desnudó y se metió en la cama esperando a su amor.
Marcelo, entró desnudo y acabado de duchar.
Se metió deprisa en la cama, saltando encima de él.
-Ya tenía ganas, Marcelo de estar contigo. Cuánto te he deseado estos días en los que estuve de viaje.
-Y yo mi amor. Pero ahora ya estamos juntos.
Dieron rienda suelta, a sus fantasías y deseos. Sus ojos, tenían el brillo de la lujuria.
- ¿A ver cuando dejas ya esta vida, y la dedicas por entero a mi?
-Felipe, ya sabes lo que pienso de eso. No quiero, quedarme en casa como una mujer esperándo al marido. Si estuviera contigo  eso me pasaría, y yo no quiero eso. Mi cuerpo me lo he cultivado mucho, por eso vivo de él. No creo que eso importe mucho, solo son mujeres. ¡Yo te deseo y quiero a ti!
FIN
Autora Verónica O.M.  
¡Feliz día! a todos los que se llamen Marcelo, va dedicado para ellos (y para todos) es un relato erótico sin malicia.



lunes, 29 de octubre de 2012

ALMAS INOCENTES

Imagen de internet
                                            

A la salida de la escuela...
Dos niños, y dos niñas. Andaban un largo trecho juntos, y como niños gustaban de "hacer cosas inocentes"
Y a todos los timbres, que había a su paso llamaban.
Ring, ring, ring... 
Una mujer entrada en años, ya tenía un cubo preparado. Y desde el balcón vació el agua encima de ellos.
Y salieron, corriendo maldiciéndola. La llamaban la vieja bruja.
Al día siguiente.
-¡En ese no!
Dijo la más pequeña, una tal Laurita. A simple vista parecía modosita, pero la niña se las traía.
-¡Mañana pasaremos por otra calle, esta ya no mola nada!
Ahora fue Carlitos, un niño muy larguirucho y flaquito.
-¡La vieja bruja, ya está asomada!
Dijo una tal Montsita. Muy rubita y con cara de pícara.
-¡Cruzemos a la otra cera, que la vieja no nos moje!
Dijo el pequitas, un tal Juanito. Un niño muy bajito para su edad y muy gordito. Y que cuando no se le miraba se chupaba el dedo.
Y así todo el curso. No había timbre, que no hubiesen ellos llamado.
Eran conocidos...
¿Por los toca timbres? 
¡No!  por los toca-huevos.
Autora Verónica O.M.
                                       

jueves, 25 de octubre de 2012

LUIS ALFER (3)

Ahora, que el teléfono dejó de sonar Luis fue corriendo al aseo. Un poco más y no llega a tiempo.
-Hay que ver la noche que llevo, el teléfono echa fuego.
Se bajó el pantalón, y se sentó en la taza del water.
-Un poco más y me hago pis encima. Solo eso me faltaría, líbreme el Señor. Si alguien, me viese aquí sentado no se que pensarían de mi.
Se lavó las manos y cuando se las iba a secar. El teléfono volvió a sonar.
Corrió  hacia el teléfono, secándoselas de mala manera en el pantalón. La cosa, no estaba para desperdiciar las llamadas que querían entrar.
-Soy Luis Alfer, ¿en qué te puedo ayudar?
-Mírame, ¿si voy a encontrar pareja este año?
-¿Nombre o signo, y edad?
-Acuario de cincuenta y nueve años.
-Veamos amigo Acuario...voy a barajar las cartas, cuando me digas corto.
Luis empezó a barajar las cartas del tarot, haciendo bastante ruido.
-Ya.
(Luis, nada más utilizaba una carta. Y con ella hacía sus predicciones)
-Me sale el colgado. Veo, que no pones demasiado de tu parte para conseguir lo que deseas. De esta forma nadie entrará en tu vida de momento. Pero si haces caso de mi consejo, alguien entrará en breve. Todo depende de ti.
-¿Qué debo hacer, Luis?
Preguntó el hombre, un tanto defraudado pero esperanzado todavía.
-Debes salir más, a sitios frecuentados por damas, tu aspecto físico deberías mejorarlo, y ser lo más agradable que puedas o sepas. De esa forma, no te costará encontrar lo que deseas y probablemente antes de que el año acabe.
-Luis, con respecto a eso de las damas. Ellas no me interesan pero si...
La llamada se cortó de forma misteriosa. El amigo Acuario se quedó con la frase sin terminar. Y Luis se quedó con algunos euros menos en su haber, al haberse cortado aquella antes de tiempo.
En cuanto reparó en un minúsculo detalle.
-No le gustan las damas, ya me parecía este algo rarito.
(Esa observación es de Luis Alfer, para nada mia)
Autora Verónica O.M.

martes, 23 de octubre de 2012

UNA PAREJA PECULIAR

Precioso gif en movimiento
de internet
Érase un hombre...
que vivía en el bosque.
Estaba enamorado
 de una preciosa ninfa,
la cual no le hacía
 ningún caso.
Ella era alta y esbelta. 
y cantaba canciones
 que se inventaba,
con su voz lírica.
Y el hombre sufría,
al darse cuenta
que no era para él.
Hasta que un día…
se la encontró llorando.
¿Qué te pasa ninfa?
y con voz entrecortada,
le confesó que…
¡Me he dado cuenta,
que te quiero!
El joven cayó a sus pies
y suavecito dijo.
¡Todavía estás a tiempo!
Ella lo miró a los ojos
y le contestó cantando.
Gracias mi enamorado,
te haré todo lo feliz
que mereces.
¡Lo sé! contestó él.
Y tú serás para mi
la única ninfa,
esa con la que pienso
y  quiero envejecer.
Al fin y al cabo
mujer eres,
y yo un hombre
de ti muy enamorado.
Verónica O.M.


jueves, 18 de octubre de 2012

EL LIMÓN PREGUNTÓN









El limón, le pregunta a su vecina la naranja.
-¿Tú eres ácida?
-En ocasiones si, y en otras no. ¿Y tú?
-Yo, ácido siempre.
-Ah.
-¿Ah qué?
-Nada, nada. 
-Le voy a preguntar a la mandarina, y  también a la lima, que por ahí vienen.
-Pues corre, no sea que te quedes sin saber algo tan interesante.
El limón caminó en busca de ellas.
Mientras la naranja se quedó diciendo para si misma.
-¡Por dónde sale este! hay que ser tonto, tonto, y retonto. Vaya preguntitas, hace el ácido este.
La mandarina le vio de lejos, y alertó a su amiga.
-Corre lima, por ahí viene el tonto del limón.
-Vámonos que nos alcanza. Contestó la lima muy sofocada.
-¡Mandarina, lima, no os vayáis!
Al unísono dijeron.
-Tenemos prisa.
Y allí se quedó solo. Miró para atrás, y la naranja también había desaparecido de su vista.
-Son unas envidiosas las tres.
Autora Verónica O.M.

miércoles, 17 de octubre de 2012

PEDIGREE

                                                                
Bonita imagen de internet




La pareja estaba jugando en la cama.
-¡Soy un perro peligroso, y te voy a morder! guau, guau, guau, guau...
La esposa, le contestó con voz chillona.
-¡No te lo voy a permitir!
El hombre, volvió a imitar el ladrido de un perro.
-Guau, guau, guau, guau (y muchos más guaus)
La mujer, se sentó de pronto en la cama, y sorprendió a su marido con esta pregunta.
-¿Carlos, si fueses un perro, de qué raza te gustaría ser?
-De la misma que fueses tú.
-¿Y eso?
-Porque tendríamos cachorros con pedigree.
Autora Verónica O.M.

¿ME CONCEDE ESTE BAILE?


                                                          
Bonita imagen de internet

-¿Señora, me concede este baile?

Ella lo miró extrañada. Aquel tipo, al parecer estaba sonado.

-¿Me ha oído, señora?

La mujer ya no pudo callarse.
-¿Señor mio, es usted un tonto, no ve que está en una ferretería?

-Lo se, no se sulfure. Todos dicen de mi,  que me faltan varios tornillos, y por eso vine a este sitio.
-¿Me concede este baile?  Volvió a preguntar

A la mujer, un  nudo se le formó en la garganta, un hombre joven y no mal parecido en aquellas condiciones.
-¡Bailemos, si es su gusto!

El hombre la rodeó con sus brazos, y empezaron a bailar. Ella, sintió cosas que ya tenía olvidadas. Su pareja de baile,  parecía estar muy a gusto a su lado.

Desde la calle alguien los observaba.
-¿Qué ven mis ojos, La ferretera, con Ginés  el tonto del pueblo de al lado?
Y se lo fue diciendo a todos,  con los que se iba encontrando.

Al cabo de un mes  ella anunció a su familia.
-¡Me caso, ya está bien de tanto guardar luto por el Genaro, estoy de nuevo enamorada!

 Ellos ya sabían quien era el afortunado, pero por la cuenta que les traía callaron. La mujer con todos era muy generosa, y no querían perder aquel privilegio.

Se casaron y fueron muy felices.  Porque dónde él no llegaba, allí estaba ella. Y parecía, que los obstáculos cada día eran más pequeños.
FIN
Autora Verónica O.M.



martes, 9 de octubre de 2012

LUIS ALFER (2)

Imagen de internet

                                                                   
-Soy Luis Alfer, ¿en qué te puedo ayudar?

-Buena madrugada Luis, ¿quisiera saber, si voy a aprobar el carnet del coche?

-Dime tu nombre o signo, y edad.

-Me llamo Susy, tengo treinta y nueve años.

-Esta noche, voy a utilizar mi videncia sin necesidad de cartas ¿ dime cuando te examinas?

-El viernes de esta semana, dentro de tres días, no se yo...

-Veamos Susy…Veo que estás bastante nerviosa, detecto que no duermes demasiado bien, además de tener dolor permanente en el cuello,  que sin duda es producto de ese nerviosismo.
-Lo que te voy a aconsejar es para ya…sin postergarlo, después sería tarde y no te daría resultado. Compra mañana unas estampitas de los santos que sean de tu devoción, pídeles a cada uno por separado y por su nombre, lo harás mañana miercoles noche, y pasado jueves también. Una vez pedido, las dejas encima de la mesita de noche de forma que sus imágenes queden boca arriba, bajo ningún concepto boca abajo.

-Muchas gracias Luis, hablar contigo me ha tranquilizado. Te volveré a llamar.

-Hasta que quieras Susy, buena madrugada.

Se cortó la comunicación, y Luis cogió su botella de agua para aclararse la voz, tenía la garganta hecha fosfatina de tanto hablar.

El teléfono sonó de nuevo.

-Soy Luis

Y sin dejarle proseguir alguien le dijo.

-Eres un pedazo de sinvergüenza y timador, Luisito de las narices.
Y a continuación colgó.

-En fin, esto son gajes del oficio no tiene la menor importancia. 
Y se consoló de esta forma.
Autora Verónica O.M.
Quiero aclarar, que no soy tarotista, vidente, ni nada por el estilo, este escrito es solo eso, un escrito que parodia...