jueves, 3 de enero de 2013

HAY OTROS INFIERNOS

Preciosa imagen de internet



Se iba...
De aquella casa, dónde había vivido la última década. Desde que se había casado, con aquel supuesto hombre maravilloso.
Poco tardó, en darse cuenta que su vida se iba a convertir en un infierno.
Recibió malos tratos mucho tiempo, demasiado.
Al principio eran descalificaciones. Sobre si estaba engordando demasiado. La taladró tantísimo, que ella no comía apenas. Y empezó a adelgazar de forma drástica.
Él viendo el poder conseguido, empezó a machacarla en todo y más.
Después ya pasó a las manos.
La primera bofetada que estampó en su rostro, sonó de tal forma que hasta él temió haberle roto algo. Aunque nada dijo.
Ella lloró, y sin decir nada se encerró en el baño hasta la madrugada. Salió cuando él dormía. Se acostó en el filo de la cama, casi sin atreverse a moverse.
Después de aquella vinieron muchas más, y otras vejaciones.
Cada día, estaba más sumida en la amargura y desesperación.
Hasta que un día...
Ya cansada, amargada, y bastante aterrorizada.  
Abrió el balcón y se dejó caer.
Autora Verónica O.M.


14 comentarios:

Verónica dijo...

El infierno, muchas veces está en el propio hogar.
Muy triste, que alguien decida acabar con su vida, para salir de ese infierno que ya no pueden soportar.
Muchas gracias si decides comentar.

silvo dijo...

Está y no debe haber piedad con quienes se comportan así, sea físico o psicológico (o ambos), muy triste, besos!

Verónica dijo...

Para Silvo
Ninguna piedad, Silvo. Sea cual fuere el maltrato, los dos duelen. El maltrato, todos sabemos que a la inversa también ocurren.
Besos

Pluma Roja dijo...

Sorpresivo este final no me lo imaginaba.

Buen Micro Vero.

Besos.

jaal dijo...

Es la historia de una desolación, sin esperanza, sin salida. Solo muerte. Gentuza.

Saludos Verónica.

Inés dijo...

Un texto muy triste pero por desgracia lo estamos viendo demasiado.No tiene que haber piedad para el agresor. Un saludo

Verónica dijo...

Para Pluma Roja
Me alegra te lo parezca Aída. Sorpresivo, porque quizás esperabas que se fuera a vivir a otro sitio. En cierta forma lo es.
Besos, buen finde

Verónica dijo...

Para jaal
Bienvenid@ a este blog también, mil gracias.
Tienes toda la razón, por desgracia es así.
Saludos, buen finde

Verónica dijo...

Para Inés
Ninguna piedad, para quien maltrata a otra persona y la hace sentir tan mal y poca cosa, que la única opción que encuentra es escapar de ese infierno de forma tan drástica.
Un saludo, buen finde

Nieves dijo...

Historia triste y desesperada, pobre mujer...

Desgraciadamente el miedo a seguir hace que se hagan estas cosas...

Un beso :)

Verónica dijo...

Para Nieves
Le pasó sin duda lo que dices, Nieves. Muy triste, tener que vivir una situación tan triste y lamentable.
Besos, buen finde

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Duro texto, pero el maltrato puede llevar a salidas desesperadas. UN abrazo, Carlos

Verónica dijo...

Para Carlos Augusto Pereyra Martínez
Duro, y en cierta forma real. El maltrato, deja a la víctima tan mal psicológicamente, qué es imprevisible lo que haga después para salir de lo que tanto la atormenta.
Un abrazo, buen finde

AMBAR dijo...

Hola Vero.
Ando bastante agobiada de tiempo y sin darme cuaenta los días se me escapan de las manos, antes ausentme doy un repaso y leo un poco entre tus rincones que son varios y disfruto de leer aunque solo comente en uno, todsas las historias tienen su base en la realidad, pero bien cierto es que cuando la mente se llena de sufrimiento, no pueda resistir más, tuve un caso de cerca, una señora mayor agobiada por sus hijos al máximo, casi todos querían lo que tenía pero no cuidarla, hasta que harta de todo esa fue la decision que tomó, tal cual lo cuentas, en este caso ventana en vez de balcón.
Triste muy triste.
Un abrazo
Ambar