PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

domingo, 13 de enero de 2013

HELIODORO (5)

Simpático gif en movimiento
de internet



La madre estaba fregando el suelo cuando el niño bajó a la planta baja.

-No pises, Hugo. Espera, pondré papeles de periódico para que puedas pasar. -La mujer, fue hacia la cocina, en un rincón había un buen montón. No sabía quien los había dejado.
Y puso unos cuantos. El niño pasó por encima de ellos.
-En la cocina tienes el desayuno. Te he preparado un zumo de naranja, y en el armario tienes las galletas.

Hugo se fue a la cocina, tenía hambre...

Una vez secado el suelo, la mujer quitó los papeles y cerró la ventana. Un ventanal de tres hojas muy pesado. Miró a la calle, allí fuera había alguien. Mosqueada abrió la puerta.
-¿Desea algo?

-Nada. -Dijo la vieja, una mujer que no se sabía cuantos años podría tener, de tez arrugadísima como una pasa seca. -Aunque quizás si.

-Perdone señora, no la comprendo.

-Si me deja pasar, se lo explicaré con detalle.

No estaba demasiado segura de lo que debía hacer, pero al verse comprometida la dejó entrar.

La vieja se limpió los pies en la alfombra, la cual era nuevecita, muy seguro que el hombre de la agencia allí la puso.

Hugo salió de la cocina. Vio a su madre con una vieja hablando. La mujer vista por él, era como una bruja salida de algún cuento.

La madre también lo había pensado en un principio, pero se arrepintió al momento de aquel pensamiento. -Usted dirá.

-¿Es su hijo?

-¡Claro! ¿Quien iba a ser si no?

-Es muy pequeño, este no es lugar para él ni para usted.

-¿Porqué, me lo quiere explicar?

-En esta casa, pasan cosas. -Dijo la vieja muy misteriosa

-¿Qué cosas? -Preguntó con un hilo de voz. Percibía como el vello de su cuerpo se le estaba erizando, aunque no lo confesaría bajo ningún concepto. Ella tenía que ser valiente, su hijo dependía totalmente de ella.
Autora Verónica O.M.
Continuará



6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Para Carlos Augusto Pereyra Martínez
      Cuanto lo siento, Carlos jaja
      Un abrazo

      Eliminar
  2. Jaja la vieja no conoce a Hugo, besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para Silvo
      No lo conoce, jaja. Si lo conociese, no los hubiese siquiera visitado.
      Besos

      Eliminar
  3. ....ta ta tan...nos dejas en àscuas queriendo saber masssssss ;)
    Pero comprendo, asì hay mayor emociòn
    Abrazos!

    ResponderEliminar
  4. Para Francisco Josè Lazo Melhado
    Qué conste, qué no lo hago a propósito. Deseo te guste
    Abrazos, feliz semana

    ResponderEliminar

La letras, tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...