miércoles, 15 de mayo de 2013

CLARA SOTO (15 DE 56)


Precioso dibujo al carboncillo de
Miguel Angel Omaña Rojas
Novela escrita por mi



Marga, mientras Clara estaba en el aseo, había hablado con su hijo Borja, le explicó que Clara estaría un tiempo con ellos, ya que ella y Manolo se habían dado un tiempo para reflexionar sobre su matrimonio.

El chico no hizo preguntas.
-Está bien mamá, Clara es una tía magnífica, mejor que esté con nosotros.

-¡Gracias hijo!

-Porqué mamá?

-¡Por entenderlo!

Se sentaron en la mesa dispuestos a cenar, Clara estuvo con una media sonrisa, solo ella sabía lo que le estaba costando tenerla, dentro de ella agradecía lo que su amiga estaba dispuesta a hacer por ella.

-¿Quieres vino, Clara?

-No gracias. Agua por favor.

Borja le acercó la botella de agua mineral, Clara vació un poco en un vaso que llevó a sus labios temblorosos.

Cuando acabaron de cenar recogieron la mesa, Borja dio las buenas noches, dispuesto a seguir con su ordenador hasta la hora de acostarse.
-Buenas noches, hasta mañana.

-Hasta mañana.
Las dos dijeron casi al vez

-Ven Clara sentémonos aquí. Cerraré la puerta del comedor.

-¿Que piensas hacer amiga?

-¡No se! No me ha dado tiempo a pensar, se que la vida que llevaba debo olvidarla. Te juro que me dejé llevar, no era totalmente consciente a que hacía mal.

-¡Lo se, amiga! no tienes conmigo que disculparte, estas cosas pasan y también otras peor, cuando ya están en ese punto volver atrás no se puede, así que con lamentarte nada conseguirás, a partir de ahora debes cambiar. Manolo nunca me gustó demasiado para ti, lo veía muy machista, de esos que te cortan las alas para que no puedas volar. Quizás eso fue el desencadenarte, pienso que Manolo aquí fue muy culpable.

-Marga eres un verdadero Ángel. No me lo merezco, pero te lo agradezco tanto...

Clara empezó a llorar, su amiga la dejó hacerlo, no quiso interrumpir su llanto, sacar todo aquello de dentro la beneficiaría.

Cuando se calmó, Marga la llevó hacia la habitación que a partir de ahora ocuparía.
Antes de salir de la estancia, la besó y abrazó.

Se sintió arropada y querida
-¡Gracias Dios mio, por no haberme dejado tirada en la calle!
Autora Verónica O.M.
Continuará

10 comentarios:

Universo dijo...

Eso es una amiga, y lo demás son tonterías.
Verónica un abrazo.

Verónica dijo...

Para Universo
Completamente de acuerdo contigo.
Un abrazo Universo

silvo dijo...

Por fin encuentra fuerza a su lado,le tiene que venir de perlas, besos!

Verónica dijo...

Para silvo
Silvo, tienes toda la razón.
Ya lo dice el refrán: Quien tiene un amigo (amiga en este caso) tiene un tesoro. Necesitamos de personas como Marga, que tienden una mano cuando se las necesita.
Besos

ana dijo...

Los amigos de verdad están siempre ahí, para cuando los necesitamos. Esperemos que marga no se tenga que arrepentir. Un abrazo

Verónica dijo...

Para ana
Ana, es muy cierto. Esperemos no tenga que hacerlo, hay que saber valorar y no defraudar a quien ayuda de forma tan desinteresada.
Un abrazo

Oriana Lady Strange dijo...

Estoy atrasada con tu "Clara Soto", he leído solo 6 pero quería que supiera que lo estoy siguiendo y me gusta la historia.
Cariños....

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Hola Vero, sé que me he perdido muchas entradas tuyas y de verdad que lo lamento, pero cuando puedo te leo.
Hoy nos hablas de la amistad y tal como nos relatas, a pesar de los errores de Clara, Marga la consuela y no la acusa de lo sucedido con Manolo, pues parece ser que fue él que se portó mal.
Marga la acoge en su casa, cosa que es lo propio de una buena amiga. A las verdes y a las maduras.
Gracias.
Con ternura.
Sor.Cecilia

Verónica dijo...

Para Oriana Lady Strange
Muchas gracias por hacerlo, deseo que la historia en su conjunto te guste.
Besos

Verónica dijo...

Para Sor.Cecilia Codina Masachs
Hola Sor Cecilia...
Te aclaro que Manolo no es mala persona, tan solo no la dejó desarrollar como persona, el dispuso que ella debía quedarse en casa, cuando probablemente ese aburrimiento y hastío la llevó a hacer cosas que de haber llevado otro tipo de vida jamás hubiese hecho.
La amistad debe ser como bien dices, a las duras y a las maduras, de otra forma no es tal amistad.
Gracias a ti por leerme.
Besos