lunes, 3 de junio de 2013

CLARA SOTO (23 DE 56)


Precioso dibujo al carboncillo de
Miguel Angel Omaña Rojas
Novela escrita por mi

El fuerte portazo retumbaba en los oídos de ambas, Marga fue la primera que se decidió a hablar.
-No entiendo, como has podido vivir con semejante sujeto, si tiene una mala leche que se la pisa.

-¡La culpa es mía! antes nunca fue así. Esperaría que me fuera con el. Me he dado cuenta, que Manolo no es lo que yo esperaba. No es mal hombre, siempre y cuando hagas lo que el quiere, eres algo así como un cero a la izquierda aunque no creo que lo haga con maldad.

-¡No digas tonterías, Clara! las personas debemos decidir por nosotras mismas, sin que nadie nos lo impida por muy marido que sea.

-¿Marga, tu que hubieras hecho de estar en mi lugar?

-¿Quieres que te sea sincera?

-¡Claro!

-Lo primero no casarme con el, si ya de novios te impedía muchas cosas. Pero imaginemos que soy tu y me caso con el, al abrir al tiempo los ojos me hubiera dado cuenta que es un machista redomado, por supuestísimo que ya no estaría con el.

-¿Y a mi Marga, como me ves?

-¿No te vas a ofender? te voy a ser sincera, ya sabes que siempre lo soy.

Clara en vez de contestar movió la cabeza de izquierda a derecha, contestando a la pregunta.

-¡Pues que has sido una soberana tonta! no se como te fijaste en un tipo como Manolo, era normal que te cortase las alas para volar por ti misma, si ya de novios lo hacía.

-¡Estaba muy enamorada! pero se acabó el amor. Yo quería realizarme, trabajar, seguir estudiando, pero Manolo decía que para qué si mi lugar estaba en casa, y yo me dejé llevar por el. Dentro de mi sentía muchísima insatisfacción, al tenerle que hacer caso en todo. La verdad es que lo hice mal con el, pienso que estaba tremendamente hastiada de la vida tan absurda que llevaba, lo demás vino como rodado y no supe parar a tiempo.
Al decir aquellas palabras, Clara sintió como un nudo en su garganta, y le empezaron a brillar muchísimo los ojos, estaba apunto de llorar.

Marga que se dio cuenta, la abrazó y dijo
-¡No seas tonta! no vale la pena llorar por cosas que ya no tienen ningún remedio, a partir de ahora la vida te va a sonreír ya verás.

Las dos amigas rieron, Clara lo hizo con los ojos empañados todavía de lágrimas

-¡Vamos a comer! mira la hora que es.

Ya en la cocina. Mientras Marga servía la comida, Clara puso la mesa.


-¡Mañana empiezo a trabajar! 
Dijo Clara, ya sin lágrimas en los ojos

-¡No sabes como me alegro! ya verás como poco a poco tu vida va a cambiar.

-Muchas gracias, Marga, sin ti no se que hubiese sido de mi.

-Anda no seas tonta, y vamos a comer.
Autora Verónica O.M.
Continuará
La novela ya está en su mitad...

8 comentarios:

Marylin LaGata dijo...

Me gusto esa frase de que no vale llorar por las cosas que no tienen remedio deberia repetirmelo mil veces al dia.

Verónica dijo...

Marylin, me alegra te guste la frase. Es muy cierto, lo que no tiene remedio...
Un abrazo

silvo dijo...

Nadie debe perder su personalidad para contentar a otra persona o no gusta a la misma, besos!

Verónica dijo...

Para silvo
Muy cierto, nadie debería hacerlo ni darle poder a otros sobre un@ mism@.
Bss

trimbolera dijo...

Pues vamos a seguir.- besicos.

Verónica dijo...

Para trimbolera
Gracias por hacerlo.
Besos

Sara O. Durán dijo...

Amigas que son un bálsamo en los momentos difíciles.Qué sería de nosotras sin las amigas?
Besos, Vero.... va muy bien.

Verónica dijo...

Para Sara O. Durán
Sara, estoy completamente de acuerdo contigo.
Tener una buena amiga es una gran suerte.
Besos