martes, 3 de septiembre de 2013

CLARA SOTO (39)

Clara había ido a buscar algo a una habitación que hacía las veces de pequeño almacén. Escuchó el sonido de la campanilla musical, la persona que llegó Tere la atendería. Y siguió allí buscando, que era ni más ni menos que una caja de  pantys que debía colocar en unos grandes cajones.

El hombre que había entrado buscaba a Clara con la mirada, no la veía por parte alguna y decidió que esperaría.

La antigua dependienta muy solícita se acercó al hombre y preguntó: -¿Que desea, señor?

-Miraré sino le importa.

-Claro, si necesita algo estaré por aquí.

-¡Gracias!


La  mujer siguió colocando unos vestidos de punto que llegaron por la mañana, y por el rabillo del ojo no perdía de vista al hombre.

Clara salía con la caja cogida de las dos manos ya que era bastante grande, aunque no pesaba gran cosa. Al salir se encontró con los ojos de Manolo que la miraban. Del impacto recibido se le cayó al suelo.

-Hola mujer. ¡Estás muy guapa!

-¿Que haces aquí?

-Vine a verte para hablar contigo.

-¡No tenemos nada que hablar! -dijo ella demasiado nerviosa-.

Tere los observaba, y sin pensarlo demasiado se quedó por allí cerca por si acaso.

El hombre intentaba parecer lo más natural posible, pero ella estaba con la mosca detrás de la oreja y no se fiaba.

-No voy a aceptar un no por respuesta. He venido a buscarte y no me voy a ir sin ti.

-Ya te dije que no iba a volver, deberías aceptar mi decisión.

El hombre ya no se pudo contener, se abalanzó en décimas de segundo encima de ella, e intentó de nuevo cogerla por el cuello.

Tere muy decidida ya tenía el móvil en la mano.

-Si no la suelta en dos minutos tiene aquí a la policía, así que usted verá. Salga de la boutique, por favor. Le aconsejo no entre nunca más.

La campanilla musical volvió a sonar, entraba Marta la dueña de la tienda.

Manolo no se marcharía demasiado lejos, en cuanto cerrasen la abordaría otra vez y en la calle.
Autora Verónica O.M.
Continuará

12 comentarios:

silvo dijo...

Encima no respeta el lugar donde ella se gana la vida, si le parece guapa ¿por qué se ha tenido que ir?, me parece que es un posesivo y que se merece estar sin ella, besos!

Verónica O.M. dijo...

Para silvo
Silvo, Ya sabes que pasaron cosas, o se iba o acabarían de mala manera.
Posesivo lo es mucho, de esos de la vieja escuela.
En los cálculos de ella ya no está él, esperemos que Manolo lo acepte y la deje tranquila con su nueva vida.
Besos, buena noche

Sara O. Durán dijo...

No quiere entender ese hombre! qué pesado.
Besos, amiga.

Pluma Roja dijo...

Eso es lo malo por no poner un ¡¡BASTA!! Desde el primer momento que la atacó.

Veremos en que para.

Besos Vero.

Fiaris dijo...

Hola amiga vine agradecer tus visitas,abrazote

Verónica O.M. dijo...

Para Sara O. Durán
Sara, no lo hace, pero tendrá que hacerlo en un momento u otro, ya verás.
Besos, amiga

Verónica O.M. dijo...

Para Pluma Roja
Aída, tienes toda la razón.
Veremos... gracias por seguirla.
Besos

Verónica O.M. dijo...

Para Fiaris
También te las doy a ti por las tuyas.
Abrazos, buena semana

Universo dijo...

Hola Verónica, espero que estés bien. Manolo ya no tiene arreglo, y ella debería hace algo al respecto.
Un fuerte abrazo.

AMALIA dijo...

A ver qué pasa....

Besitos para ti.

ARCOIRIS dijo...

Hola Verónica, gracias por tu visita. Muy bonita historia y muy bien redactada. Te metes muy rápido en la historia, me gusta.
Besitos :)

Lola Barea dijo...

Ese tal Manolo no se comporta como hombre, debe dejarla en paz y no molestarla.
Te felicito por tan lindo relato, me gustaría seguir leyéndolo. Gracias Verónica por compartir. Un abrazo.
Lola Barea.