PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

sábado, 30 de noviembre de 2013

Probando, probando...
Menuda lucha llevo estos días con los blogs.

viernes, 29 de noviembre de 2013

jueves, 28 de noviembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nº 5

Al día siguiente se encontraron, Yolanda marchaba hacia su casa, Jeremy salía de la suya.

-¡Hola Yolanda! -Dijo el muchacho algo nervioso.

-¡Hola! ¿dónde vas, Jeremy?

-Iba a casa de Israel. ¿Y tú?

-A casa.

-¿Tienes un momento?

-Claro. ¿Que quieres? -Preguntó ella algo nerviosa, aunque lo disimulaba mucho mejor que él.

-Yolanda, me gustaría que habláramos de lo de ayer. ¿Podemos vernos en algún sitio?

Ella sintió, como una oleada de calor en el rostro. -¿Dónde quieres que nos veamos?

-Podríamos ir al rio. ¿Qué dices?

-¿ Y cuando quieres que vayamos?

-Pronto. ¿Qué te parece si nos vemos dentro de un rato?

-Está bien. Aunque no sé que le voy a decir a mi madre.

-Dile que vas a ir a casa de María.

La jovencita no acostumbraba a decir mentiras, aunque en esta ocasión lo haría. -Entonces espérame en la entrada del camino.

-Te quiero, Yolanda, - dijo impetuosamente.

-Yo también te quiero, y más que a mi propia vida.

-No tardes.

La jovencita se marchó. Notaba como su corazón palpitaba muy deprisa.

Jeremy la miró marchar. Sintió, como aquella bonita chica era lo más importante para él.
Y marchó caminando despacio...
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 20 de noviembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nª 4
Los años, fueron pasando despacito pero sin pausa.
Yolanda acababa de cumplir sus quince años, era una bonita chica, bastante tímida cuando no conocía, pero con sus amigos era abierta y espontánea.
Era totalmente imprevisible, lo mismo se acercaba a alguno de sus amigos y les plantaba un sonoro beso, que les daba un cachete, todo ello adornado con una sonora carcajada.

Jeremy a medida que crecía se fue apartando un poco de ella, ya que imaginaba que aquel amor infantil que ella había sentido por él, había desaparecido para siempre.

-¿Quien se apunta, para ir mañana sábado al rio? -Fue María, quien lo estaba proponiendo.

-¿Y eso para qué? -Preguntó Yolanda.

-Para bañarnos. Podríamos llevarnos la merienda. -¿Quien se apunta?

-Yo -contestó Yolanda.

-Yo también -ahora fue Jeremy.

-Yo -dijo Israel.

Al día siguiente los cuatro se encontraron en la plaza del pueblo, y desde allí se dirigieron al tranquilo rio, desnudándose en cuanto llegaron. Dejaron sus prendas y meriendas encima de la hierba. 

Jeremy de reojo miraba a Yolanda, tenía un bonito tipito de mujercita, y percibió cuanto la deseaba.
También miró a María, al igual que Yolanda su tipito era bonito, pero el no sintió absolutamente nada al verla en bañador.
Jamás se pudo quitar de la cabeza su amor infantil, que con el tiempo creció incluso más todavía.

Ya todos en bañador, se metieron en el rio gritando y alborotando, ya que el agua estaba muy fría.

Con las manos, cogió Yolanda agua y se la echó en la cara a Jeremy, saliendo a continuación a escape de allí.

-Ahora verás. -Salió detrás de ella para darle una buena tunda en el trasero, pero en vez de eso... Y en cuanto la alcanzó.
-¡Te quiero!

Ella, como cuando era más niña se sonrojó, pero...
-También yo te quiero, nunca dejé de hacerlo.

María e Israel, ajenos a todo charlaban de sus cosas, a la vez que corrían por el río salpicándose de agua mutuamente.

Al rato salieron del agua y desenvolvieron sus bocadillos.

-Mi madre, me lo ha preparado de jamón en dulce, ¿quien me lo cambia? -lo preguntó Israel.

-Yo -contestó María. -La mía me lo ha preparado de chorizo.

Yolanda sacó el suyo, de tortilla.

Jeremy de salchichón.

Se sentaron en la orilla y merendaron, de vez en cuando Jeremy y Yolanda cruzaban sus miradas, se percibía en ellas el amor que sentían.
Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 17 de noviembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nº 3
Iban al mismo colegio, pero a cursos diferentes, debido a los dos años que se llevaban entre ellos.
En el patio se tropezaban cada día, a eso de las 10,30 de la mañana, pero aquel día pasó algo muy curioso al encontrarse.

Yolanda intentó hacerse la despistada, ya que al haberlo visto su pequeño corazóncito, le dió como un vuelco, y si lo miraba a los ojos, muy seguro que el se daría cuenta de eso, y a ella le daba muchísima  vergüenza.

-¡Hola Yolanda!
Estaba nervioso pero intentó disimularlo, si se observase detenidamente uno se daría cuenta que solo era una pose, que muchísimo trabajo le estaba costando tenerla.

-¡No te había visto!
Dijo la niña, roja como una bella amapola.

-¿Yolanda, quieres que juguemos al pilla pilla?

-¡Bueno!

Jeremy esperó a que ella saliese corriendo, para pillarla.

Ella echó a correr, con tan mala suerte que cayó de rodillas, haciéndose una heridita en sus rodillas.

Jeremy, se arrodilló a su lado preocupado.
-¿Te has hecho daño?

-¡Un poco, mira!

Los otros niños y niñas, jugaban sin haberse percatado de nada, sin duda disfrutando de aquel ratito de recreo.

-Te has hecho un poco de sangre en las rodillas, espera que moje mi pañuelo en el grifo, y te limpie la herida.
El niño fue hacia el lavabo, que estaba muy cerca del patio, y sacó su blanco pañuelo y lo desdobló mojándolo.

Con muchísimo cuidado y mimo, limpió sus rodillas pero antes de hacerlo.
-¡A lo mejor, te escuece un poco!

Y si le escoció, nada dijo.
Miraba a Jeremy con mucho cariño, sin duda por el sentía cosas muy bellas, aunque a pesar de su edad esas cosas no le correspondiera sentir.

Jeremy se sintió feliz cuidándola, se hubiese cambiado por ella sin dudarlo, aunque sabía que no era posible hacerlo.

El timbre tocó, finalizando el tiempo de recreo, los niños y niñas se dirigieron hacia la clase, para seguir estudiando...
Autora Verónica O.M.
Continuará

viernes, 15 de noviembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nº 2

Yolanda apenas durmió pensando en Jeremy y en aquel beso.
Al recordarlo sintió un escalofrío, el vello rubito de su cuerpo se erizó, igual o parecido a cuando sentía algo de frío.
No sabía si aquello era normal, ni tampoco el hecho de haberle confesado que lo quería. Ella misma se daba cuenta que no era lo lógico, ya que era una niña de apenas diez años.
Pero aquella confesión le salió sola, casi sin pensarlo.
Sus deditos de vez en cuando, los llevaba hacia sus labios, y en ellos depositaba inocentes besos.

Mientras tanto Jeremy tampoco dormía, no podía hacerlo ya que estaba muy nervioso.
No sabía si había hecho bien o no, besando a su amiguita, pero no pudo remediarlo. Se daba cuenta que aquello no era demasiado normal, apenas tenía doce años, y comprendía que los niños no piensan en esas cosas, pero si en jugar y pasarlo bien.

Cuando se levantó tenía unas ojeras impresionantes, su madre fue la primera que lo advirtió.

-¿Jeremy, te encuentras bien? llevas unas ojeras que te llegan hasta el suelo.

El niño nunca decía mentiras, pero esta vez si lo hizo ya que su madre le estaría preguntando hasta que se enterase.

-¡Me dolía la barriga!

-¿Y como no me avisaste? podía haberte preparado una manzanilla.

-¡No quise despertarte!

-¡Si otra vez te pasa, me despiertas! ¿Ya te encuentras bien?

-¡Si, no te preocupes!

La madre de Yolanda, entró en la habitación para despertarla, ya que debía ir al colegio.
-¡Yolanda hija, despierta!

-¡Ya voy, pero tengo mucho sueño!

-¡Hija, si hace horas que duermes!

-Es verdad mama, ahora me levanto. ¿Crees que soy bonita mama?

-Vaya preguntitas a estas horas, pues claro que eres bonita eres más que eso. ¡Eres preciosa!
-¿Porqué me preguntas eso?

-Por nada, mama.

-Anda tunanta, levántate mientras te preparo el desayuno.
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 13 de noviembre de 2013

NOVELA POR CAPÍTULOS

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nº 1

Jeremy y Yolanda, se estaban despidiendo hasta el día siguiente, que volverían de nuevo a jugar juntos, cuando de pronto al niño, se le ocurrió una fantástica idea.

-¿A que no eres capaz, de salir luego, cuando todos duerman en tu casa?

-¿Para qué, Jeremy?

-¡Para mirar las estrellas!, y pedirles un deseo.

-¡Mis padres no me dejaran!

-Pues sales, sin que te vean.

-De acuerdo, lo intentaré, aunque no sé, si lo conseguiré.

En casa de Yolanda al rato de cenar, marcharon todos a la cama, ella la primera, aunque...
La puerta que se encargaba ella de cerrar con las dos vueltas de llave, como su madre le había enseñado desde muy pequeña, aquella noche se había quedado sin echar.

Cuando todos dormían, muy sigilosa salió a la calle, allí estaba Jeremy esperándola sentado en la oscuridad.

-¡Ven Yolanda, desde aquí, se ven muy bien!

Y en el suelo, se sentó junto a el, a contemplarlas.

-¡Pide un deseo, y en silencio! Dijo Jeremy

-¡Pídelo tu también!

Se quedaron un rato contemplando lo bonitas que eran, y pidiendo aquel deseo.

-¿Que pediste tu Yolanda?

-¡Eso, no se puede decir!

-¿Y si te digo, yo lo que pedí?

-¡Bueno te lo diré! pero díme tu antes, que les pediste.

-¡Que siempre, quiero estar contigo! -¿Y tu, que les pediste?

-¡Casi lo mismo! que quiero ser tu novia, cuando sea más mayor.

Jeremy se sintió muy feliz, de lo sincera que había sido su amiguita, y en un gesto de espontaneidad le dio un beso en los labios.

Yolanda a pesar de estar avergonzada, le murmuró despacito
-¡Jeremy, te quiero!

-¡También yo te quiero! cuando seamos mayores, nos casaremos.

Al momento se despidieron, Yolanda entró con mucho cuidado a la casa, le dijo adiós con la mano, Jeremy todavía se quedó un rato más, saboreando aquel inocente beso. Mientras tanto Yolanda poniéndose su pijama, murmuraba despacito ¡Jeremy te quiero!
Autora Verónica O.M.
Continuará

Novela ya publicada en otro de mis blogs. Pienso que bien merece estar también aquí. Deseo os guste...

sábado, 9 de noviembre de 2013

UN TARTAMUDO VA A COMPRAR A UNA LICORERÍA CHISTE

Dibujo de internet

Un tartamudo va a comprar a una Licorería.
-¿Qué desea? -le pregunta el dependiente.
Pensaba hablar lo justo, ya que temía encasquillarse. 
-¿Qué desea? -le vuelve a preguntar.
-Ron.
-¿Botella pequeña o grande?
Con el dedo señaló la segunda. Y depositó encima del mostrador un billete de cinco euros.
-Oiga, -dijo el dependiente un poco abochornado. -Con esto no tiene ni para el tapón.
Cogió sus cinco euros e hizo intención de marcharse
-Oiga usted, señor...
-No ooiigogo nanadada
Y salió de la licorería...
-Raro y tartaja, menuda pieza.
Solo es un chiste, mis respetos a quienes tienen esa dificultad.
Autora Verónica O.M.

martes, 5 de noviembre de 2013

CLARA SOTO (56 Y FINAL)

La vida de Clara iba muy bien enfocada, se mudó al piso de Bruno dónde serían inmensamente felices. 
Siguió en la boutique, Marta estaba con ella encantada. Las ventas empezaron a subir al vender prendas más asequibles.                                                   
Manolo y Carol estaban también muy felices, ambos ya sabían lo que era haber fracasado con sus parejas, y esta nueva relación la cuidarían con mimo. 

El matrimonio se divorció sin ningún problema, no sin antes haberse pedido perdón por las cosas inadecuadas que habían sucedido entre ambos. 

De momento ninguna pareja se casó, pero lo harían más adelante...

Clara fue madre de un niño a los dos años de estar con Bruno. Carol ya no lo intentó debido a que era algo mayor, pero si harían por adoptar un pequeño que necesitase de unos padres.
Y aquí acaba la novela, espero que os haya gustado. Mil gracias a quien la siguió.
FIN
Autora Verónica O.M.

domingo, 3 de noviembre de 2013

CLARA SOTO (55)

  Y llegó el día en que Clara ya era la única dependienta de la boutique. Tere se había despedido de ella, no sin antes hacerla prometer que algún día la llamara por teléfono para quedar y tomar algo juntas. Se hicieron muy amigas a pesar de ser de edades dispares.

Las ventas en la boutique, habían descendido ya que la crisis se hacía notar. Marta, la dueña, estaba bastante preocupada ya que las cuentas costaban de cuadrar, demasiados gastos y pocas ventas.
-¡Como esto siga así tendré que amoldarme a los nuevos tiempos!

-¿Y eso como se hace, Marta? -Preguntó Clara también preocupada.

-Pues lo que hacen muchos, vender ropa barata que tiene mayor salida. Aunque si te digo la verdad no me hace ninguna gracia, para mi que eso son trapos, en un cajón de la cocina los tengo mejor y son para limpiar.

La campanilla musical sonó y dejaron de hablar. Clara muy solícita, estaba preparada para atender a la clienta que acababa de entrar
Autora Verónica O.M.
Continuará (tan solo queda un capítulo)

sábado, 2 de noviembre de 2013

CLARA SOTO (54)

-Cuanto me alegro de haberte conocido. ¡Eres un tío de esos como a mi me gustan! -Después de decirlo se arrepintió, pero el hombre con mucha rapidez le hizo esta pregunta.                         

-¿Te gustan mucho los tíos?

-Supongo que como a todas las mujeres. Seguramente me expresé mal al hablar. ¡Disculpa!

-No tengo nada que disculpar, Carol. Lo dicho, dicho está...

-¿Te piensas divorciar?

-Supongo que si. Ella ya tiene a otro que le gusta más que yo.

-¿Y eso a ti te da rabia?

-Pues claro que no. Al principio, te aseguro que si me dejo llevar por mi instinto la hubiera matado, pero ya se me ha pasado a Dios gracias.

-¿Conmigo en que plan vienes? Porque si solo es para divertirte y dejarme tirada como una colilla, aquí se acaba lo nuestro.

-Contigo me gustaría iniciar una nueva vida, y pienso que en cierta forma ya formas parte de ella.

La mujer al escuchar aquello se sintió feliz. Recordó cuando su marido la abandonó, su reciente relación con Manolo le quitaba aquel mal sabor.

Y el hombre no estaba tan mal, para su gusto era bastante atractivo, ganaba su buen dinerito, y tenía un piso bastante decente en una buena zona de la ciudad. No lo dejaría escapar.
Autora Verónica O.M.
Continuará