PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

martes, 31 de diciembre de 2013

UN AÑO POR ESTRENAR...

ambas imágenes de internet


Buen fin de año y entrada del nuevo 2014 para tod@s, que lo disfrutéis en familia, amigos o como os guste más.
Mil gracias por vuestra amistad, afecto y parte de vuestro tiempo. Nos seguimos viendo...
Verónica O.M.

lunes, 30 de diciembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nª 13

No tardó demasiado Yolanda en aparecer por el camino, allí estaba Jeremy esperándola. Andaba despacito los últimos metros, notaba como su corazón latía mucho más deprisa causándole dolor.

Jeremy la abrazó, y ella se cobijó en sus fuertes brazos, sus cuerpos tan juntos percibían toda la emoción de aquel deseado momento.

Yolanda alisó su falda vaquera por detrás, antes de sentarse encima de la hierba.

Jeremy, lo hizo después que ella, la atrajo nuevamente besándola en sus juveniles y rosados labios.

Aquella tarde, no hicieron la tentativa de nada que no fuese sentir sus corazones.

-¿Me quieres, Jeremy? -Preguntó ella, con una seriedad extraordinariamente madura para su poca edad.

-¡Mi amor! ¿es que no lo sabes? -los ojos de él, brillaban tanto que no tuvo ninguna duda del amor que sentía por ella.

Abrazados y en silencio, se quedaron largo tiempo dejándose envolver por la bonita tarde, de fondo el sonido del agua, todo un lujo para los enamorados.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 24 de diciembre de 2013

¡FELICES FIESTAS PARA TODOS!
Si clicas encima del enlace podrás leer un poema dedicado a todos.
http://tempestadenelcorazon.blogspot.com

viernes, 20 de diciembre de 2013

(12)
Al día siguiente a eso de las seis de la tarde, Jeremy salió a la puerta de su casa esperando que Yolanda pasase.
A lo lejos se la veía caminando y con libros debajo del brazo, esperó a que se acercase. Para dirigirse hacia su casa ella debía pasar por su puerta.

Ella lo vio allí parado y en medio de la calle, parecía estar esperándola.

Llegó a su encuentro, Jeremy la miraba de una forma que la hizo enrojecer, sin duda en ella dejaba entrever lo que había sucedido entre ambos.

-Hola, Yolanda.

-Hola, ¿me esperabas?

-Si, ¿te importa?

-No seas tonto, claro que no.

-¿No te importa?

-Bueno, no quise decir eso.

-Te espero en el camino, ¿vendrás?

-Si, ya lo sabes.

-No tardes.

Ella echó a andar, y ni siquiera se despidió aligerando su paso.
Cuando llegó a su casa, su madre se encontraba en su pequeño jardín regando los bonitos rosales.

-Me tengo que volver a marchar mama, he quedado con María.

-Ve hija y diviértete, antes de que te conviertas en una vieja como yo.

-Tu no eres vieja. Lo dijo en un tono que no daba lugar a réplica.

Su madre sonrió, y con la mano le envió un beso.

La hija se acercó hacia ella, y depositó un sonoro beso en una de sus mejillas.
Después dejó sus libros en su habitación y encima del sinfonier, sacó de la mesilla unas bonitas braguitas y se dirigió al aseo...
Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 15 de diciembre de 2013

(11)
Acabaron de cenar, Eva la madre de Jeremy recogió la mesa, y se dirigió hacia la cocina a fregar los platos, no sin antes decirle a su marido que después debería decirle aquello.

Andrés el padre se sentó en el sofá, con las cartas en la mano.

Jeremy se sentó a su lado. -¿Padre, para que querías esas cartas?

-Hace unos días, me ronda una idea por la cabeza. Cuando estaba en la mili hice grandes amigos, con unos casi perdí el contacto, y no porque no nos apreciásemos, pero la vida decide que derroteros seguir, y a veces no son los que nosotros desearíamos, por desgracia. Esta carta que ves aquí, se la escribí a un buen amigo de nombre Juan, me vino devuelta, seguramente cambió de domicilio, no sé el motivo que tenía para no darme su nueva dirección, en fin... esta otra es de Lucas, con el no he perdido el contacto nunca, no es demasiado explícito en sus comunicaciones pero es un buen hombre, no ha tenido demasiada suerte en la vida ya que enviudó hace algunos años, tiene una hija que tendrá más o menos tu edad, viven con una hermana de el, que nunca se casó.

-¿Y que tiene esto que ver, con esa idea que te ronda por la cabeza?

-Voy a invitar a Lucas, para que pase unos días con nosotros, sé que va a coger las vacaciones la semana que viene, estoy seguro que aceptará, después de tanto tiempo no estará mal, darnos un fuerte abrazo.

-¿No dices, que tiene una hija?

-¡Si! ya te lo dije, de más o menos tu edad.

-¿Ella también vendrá?

-No sé hijo, todo depende de lo que ellos decidan, por mi encantado que viniese su hija también, así la conoceríamos y quien sabe...

Las mejillas de Jeremy se arrebolaron, con las palabras de su padre. -¡No necesito novia! -Pensó en Yolanda, y en lo mucho que la amaba.

Al poquito, Eva se sentó con ellos en el sofá.

-¿Que me pierdo?

-Ahora te cuento, mi amor.
Autora Verónica O.M.
Continuará

sábado, 14 de diciembre de 2013

(10)
-¿Para qué necesitabas esas cartas con tanto interés, Andrés?
La mujer dejó de cenar, levantando la vista del plato.

-Te lo diré, si me prometes no poner ninguna objeción.

-Cuanto misterio. Bueno, queda por mi prometido.

-¿Madre y si lo que prometes, no te interesa?

-Pues no me quedará otra , que aguantarme. ¿Andrés, no irás en contra de mis intereses?

-Creo que no, pero Eva de ti depende.

-Ya me estoy poniendo de los nervios. ¿Para que las querías, Andrés? Contesta por favor.
La mujer simuló poner cara muy sería, pero se le escapó una sonrisa maliciosa, demostrando que no temía para nada lo que su marido se traía entre manos. 

Y para ponerle más suspense a la situación, el hombre siguió cenando alargando el tiempo de la explicación.
Autora Verónica O.M.
Continuará

miércoles, 11 de diciembre de 2013

A pesar de no actualizar aquí va el siguiente...
(9)
En el momento de entrar Jeremy en su casa, escuchó como su madre le decía a su padre. -Mira en el dormitorio, hombre, quizás estén allí, en el último cajón de la cómoda.

El hombre marchó hacia allí, en su busca.

-¿Que busca, mi padre?

-Hola, hijo, ya viniste. Está buscando unas cartas, como es tan desorganizado no las encuentra. Y mira que se lo digo, Andrés deja las cosas en su sitio, pero hijo ni por esas.

-Voy a lavarme las manos, y te ayudo a poner la mesa.

-Claro, hijo, ve.

La mujer apagó el fuego, y se dispuso a servir la cena en los platos.

Jeremy volvió con las manos ya limpias, y puso la mesa.

El padre vino al comedor, y al ver a su hijo... -¡Hola, Jeremy!

-¡Hola, padre! ¿encontraste lo que buscabas?

-Claro, son estas cartas que no sabía dónde estaban, si no llega a ser por tu madre...

-Si no llega a ser por mi, me desmonta la casa buscándolas, ¿porqué serás tan desorganizado?

-No sé, mujer, a lo mejor porque no tuve una madre como tu que me enseñara.

-Ay Andrés, si hasta me vas a hacer reír,  si te oyese tu madre no te lo perdonaría.

-¡Pues peor para ella! Anda vamos a cenar, que tanto trajín me abrió el apetito.

-¿Padre, y esas cartas de quien son?

-De unos amigos, que hice en mis tiempos mozos en la mili,  y de verdad que les cogí cariño.

Diciendo esto, Jeremy lo miró y se dio cuenta que sus ojos se le habían humedecido.

Se sentaron, y empezaron a cenar.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 10 de diciembre de 2013

A partir de hoy y hasta que se arregle lo de las actualizaciones, y si lo hace...
Postearé en otro blog lo que venía haciendo en este.
Gracias, si decides acercarte hasta él.
MIS LETRAS VAN A SU AIRE
http://misletrasvanasuaire.blogspot.com.es

domingo, 8 de diciembre de 2013

ESTE BLOG...

Este blog me tiene de los nervios...
Por si no tengo suficientes problemas, ahora me ha aparecido otro, os explico:
Sabéis que tengo otros blogs, en ellos me aparece la dirección de la página.
Nombre del blog.blogspot.com.es 
En ese.es voy a parar...
En este me aparece nombre del blog.blogspot.com (falta el .es) Para mi, que este blog es como si los motores de búsqueda "no lo buscasen"
Tan solo con google+ se puede ver (las personas que me tenéis en vuestros círculos)
¿A Algun@ os pasa esto?
Verónica O.M.

viernes, 6 de diciembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nº 8

Al entrar se encontró a sus padres dialogando, sentados en el sofá y esperándola.

-¡Llegas un poco tarde Yolanda! -Fue su madre quien lo dijo.

-Si, me entretuve con María, lo siento.

-No pasa nada. -Dijo el cabeza de familia. -¿No vas a dar un beso, a tu padre?

-¡Si! -Se acercó hasta él besándolo en la mejilla.

-¡Ay mi niña, cuanto has crecido, y ya una mujercita! debería encerrarte en un torreón para que no venga ningún sinvergüenza y te lleve.

-¡Que cosas que tienes, José! Anda hija, lávate las manos que vamos a cenar.

Yolanda se dirigió hacia el aseo, dónde se lavó las manos, se miró en el espejo y vio como sus ojos brillaban de una forma... Debería tener cuidado, para que sus padres durante la cena no se diesen cuenta de ello. -¡Te quiero Jeremy! -Y lanzó un beso al espejo, deseando que estuviese allí y lo recogiese.

Cuando salió la mesa estaba puesta, sus padres y la cena esperándola.
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 3 de diciembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nº 7

Permanecieron abrazados, largo rato y en silencio...
Jeremy la besó en el pelo, una media melena rubia que brillaba mucho a fuerza de los múltiples cepillados,  que cada día dedicaba a ese menester.

De pronto fue Jeremy, quien lo rompió diciendo.

-¡Te quiero Yolanda, tanto que me duele el pecho y creo poder reventar!

-¡A mi me pasa igual, Jeremy!

Al principio se besaron con cuidado, despacito. Después con pasión, ninguno tenía experiencia pero estuvieron a la altura.

-Tendremos que irnos. -Fue Yolanda quien lo dijo.

-Qué pena, mi amor. Se estaba tan bien aquí, los dos juntitos.

-Vamos a mojarnos, pasa el agua muy clarita.

Lo hicieron, pero solo fue unos breves minutos. Después se vistieron, y marcharon de allí felices pero con pena.

Cuando Yolanda entraba por la puerta de su casa, ya eran más de las nueve de la noche, y su corazón todavía latía muy deprisa.
Autora Verónica O.M.
Continuará

lunes, 2 de diciembre de 2013

ANDAR SIN RUMBO

Bonita imagen de internet

Andé sin rumbo
hasta encontrarme.

Verónica O.M.

domingo, 1 de diciembre de 2013

JEREMY Y YOLANDA CAPÍTULO Nº 6

Al llegar a casa la madre de Yolanda estaba atareada en el pequeño jardín, regando sus preciosos rosales de distintos colores de los que se sentía muy orgullosa.


-¡Hola hija, que bien que regresaste! Cuando puedas, cámbiate de ropa y me ayudas aquí.


-No voy a poder. Tengo que ir a casa de María, y vine para decírtelo. ¡Lo siento!


-Bueno. No te aflijas, ve con María anda...


Antes de marchar fue rápidamente al aseo, dónde se lavó un poco cambiándose las braguitas. Estaba muy nerviosa, aunque trataba de controlar su alocado corazón que golpeaba a su pecho sin parar.


Y se dirigió deprisa hacia el camino que llevaba al rio, dónde seguramente Jeremy ya la esperaba.

Desde la lejanía lo vio sentado encima de un gran peñasco y con la cabeza gacha. Dedujo que estaba pensativo.

Caminaba a paso ligero, el pareció escuchar un ruido y levantó la cabeza, al segundo una gran sonrisa le iluminó el rostro, y se levantó.


-¡Has venido! -dijo muy contento.


-¡Si, aunque tuve que mentir a mi madre!


-¿Que le dijiste?


-Ya sabes, que iba a casa de María.


El joven se situó a su lado y no se atrevía ni a tocarla, podría ser como otras veces un sueño, y al hacerlo (tocarla) esfumarse en la nada.


Fue ella la que venciendo su timidez, en esta ocasión depositó un beso en sus labios.


Aquello fue el resorte, que Jeremy necesitaba para lanzarse y ya no saber parar.


Se dijeron muchas cosas con la mirada, y con el roce de sus manos buscando la piel del otro.

Buscaron unos matorrales, y detrás de ellos se tumbaron encima de la hierba, si alguien pasase por allí no los vería.
Y pasó lo que ambos deseaban, aunque no eran conscientes de que iban demasiado deprisa.

De fondo se escuchaba el sonido del rio,  la tarde iba ya languideciendo.
Autora Verónica O.M.
Continuará