martes, 16 de septiembre de 2014

DOLORES 1

He estado barajando si hacer un descanso en el blog o continuar...
Hace un tiempo publiqué otra historia (novela) y he pensado que bien merece estar en este blog también. Consta de 28 capítulos, deseo os guste.
Su título, Dolores.
Capítulo nº 1
Bonita imagen de internet


En una pequeña aldea, había venido a vivir una mujer anciana. Nadie sabía nada de ella, y apenas se relacionaba con la gente del lugar. Vivía en una casa que había permanecido cerrada muchísimos años.

Dos veces por semana, venía a ella un señor muy elegante conduciendo un gran coche. Sacaba cosas del maletero que metía en la vivienda de la anciana.
Nadie le saludaba, pero estaban muy pendientes de los dos.
El hombre se daba cuenta del interés que despertaban pero se hacía el disimulado.
-¿Como estás, Dolores?

-Bien, hijo. Pero ya ves, más sola que la una.

-Eso es porque quieres. Ya te dije que no vinieras a este lugar.

-Debía venir, ya lo sabes. Antes de morir quería despedirme del lugar dónde nací.

El hombre a la par que hablaba con ella, iba depositando unas bolsas en el suelo de la cocina.

-Vamos a guardar las cosas.

-Ya las guardaré más tarde.

-¿Necesitas algo más?

-Claro que no, me has traído muchísimas cosas. Seguro no las consumiré todas.

-Pues debes hacerlo. No me gustaría que cayeras enferma.

-A pesar de mi edad, estoy como un roble. No te preocupes por mi.

Él se sentó en un sillón, la anciana a su vez lo hizo en otro frente a él.

-Este lugar no me gusta demasiado. -Dijo él.

-Ni a mi tampoco. Los últimos recuerdos que tengo no fueron nada gratos, pero así y todo deseaba hacerlo. ¿Me comprendes, Carlos?

-Claro. Hace mucho que deseabas volver.

-Cuando mi padre se suicidó, nos marchamos. No vendimos la casa por respeto, como el dinero no era problema para nosotras la cerramos. Mi madre no consintió nunca en volver, estaba muy enfadada con mi padre por haber hecho aquello, dejándonos solas. Mi hermana Julia tampoco, de la casa decía que estaba maldita. La única que siguió teniendo interés fui yo. Siempre he vivido con una espinita clavada aquí dentro.
Dijo señalando con su dedo índice hacia el corazón.
Continuará
Autora Verónica O.M.

10 comentarios:

Azzul. dijo...

La verdad es que engancha el relato, Vero, un beso.

Me has dejado intrigada¡

Enhorabuena.
Bs.

Verónica O.M. dijo...

Para Azzul
Me alegra, amiga.
Creo te gustará, ya me contarás.
Besos y gracias...

silvo dijo...

A ver quien es ese hijo, besos!

Verónica O.M. dijo...

Para silvo
Silvo, si no recuerdo mal esta historia ya la has leido.
Besos

Pluma Roja dijo...

Pues me parece muy bien que la publiques engancha, el inicio me gustó un montón.

Un gran abrazo Vero.

Armando dijo...

Interesante historia. Veremos cómo continúa.
Saludos.

llorenç Gimenez dijo...

Hola Verónica... Seguro que la historia nos traerá emociones de una anciana llena de vivencias y recuerdos....
Saludos.....

Verónica O.M. dijo...

Para Pluma Roja
Muchas gracias, me alegra mucho.
Otro grande para ti

Verónica O.M. dijo...

Para Armando
Me alegra te lo parezca, gracias.
Veremos...
Saludos

Verónica O.M. dijo...

Para llorenç Gimenez
Tienes mucha fe, graciaaaasss.
Saludos