miércoles, 17 de septiembre de 2014

DOLORES 2

Bonita imagen de internet



-¿Carlos, cómo va el bufete?

-Muy bien. La verdad es que no me puedo quejar.

Tus padres, mis queridísimos amigos, sin duda estarían orgullosísimos de ti. Cuando eras niño ya tenías muy claro lo que serías ser. Quiero ser abogado, como mi padre, decías... Todos nos reíamos, pero está visto que no te equivocabas. Siempre se lo comenté a ellos. ¡Este niño es muy maduro para su edad!

-Eras y sigues siendo estupenda. Mi querida Dolores.
Diciendo esto, Carlos le pasó su brazo por encima del hombro, la mujer se sintió muy bien, aquel hombre de excelente fachada desde siempre había sentido un gran cariño hacia ella.

Dolores no sabía lo que era ser madre, pero seguro que en sentimiento, era igual o parecido a lo que ella sentía por él.

-¿Hay algo que pueda hacer por ti?

-Nada, hijo. Todo está bien.

-Ya me tengo que marchar. Estaría horas hablando contigo pero el trabajo me reclama. Volveré el sábado. ¿Necesitas algo en especial?

-Ya sabes que no.

Dio dos besos a la mujer y se despidieron en la puerta. Al momento arrancó su coche, ella con la mano le dijo adiós, él tocó el claxon.

Por la calle caminaba un hombre mayor, de edad similar a la suya. Al pasar a su altura saludó.

-Buenas tardes. -Dijo sonriendo.

-Buenas tardes. -Contestó ella. Después cerró la cancela, se preguntó quien sería aquel hombre tan educado.
Autora Verónica O.M.
Continuará

4 comentarios:

silvo dijo...

Ideas fijas y objetivos, me alegro siempre que tenga cintura y sepa bandear cuando no vaya todo bien, besines!

Verónica O.M. dijo...

Para silvo
Así son ambos, de ideas fijas....
La vida de todo nos trae, hay quien la maneja mejor o peor que otros, veremos.
Besos

trimbolera dijo...

Sigo a Dolores, a ver que pasa ...

Verónica O.M. dijo...

Para trimbolera
Muchas gracias, veremos...
Besos