lunes, 22 de septiembre de 2014

DOLORES 5



Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi

La casa le producía temor. No porque el padre se hubiera ahorcado en ella. Lo hizo retirado de la casa y en un árbol de la calle. En plena oscuridad.
Antiguamente fue una casa muy alegre. Su madre siempre risueña, su padre una persona muy trabajadora, que sentía delirio por su esposa e hijas.
Ahora  era una casa triste. Vino de vuelta a aquel lugar movida por la añoranza de su niñez, cómo si volviendo allí pudiera recuperar parte del pasado perdido.
Se acostó y dio muchas vueltas en la cama. Agotada cerró los ojos y durmió no más de cuatro horas.

A la mañana siguiente llamaron a la puerta.  Ella todavía no se había levantado.

-¡Ya va, ya va!  -Gritó. Sin duda el visitante no la escuchó ya que seguía llamando. Cogió una bata y se la puso. Despacito abrió la puerta. Los huesos ya no los tenía cómo cuando era joven y debía cuidarlos.

-¡Buenos días! -Luis desde la cancela la miraba sonriente. -Al parecer te he despertado.

-No importa.

-Mira Dolores lo que te traigo. -Traía un gatito muy bonito. -Es para ti.


Ella lo cogió entre sus brazos, mientras el gato maullaba.

-Gracias, Luis. Me vendrá bien tener compañía. Pasa hombre, no te quedes en la puerta.

Entró en la casa. Hacía muchísimos años que no la pisaba, en sus años mozos alguna vez había entrado en ella, pero no demasiadas.

Se sentó en un sillón. La mujer, todavía con el gatito entre los brazos se sentó frente a él.

- Me  he alegrado de que volvieras, Dolores. No pensé volver a verte nunca más. Tanto tiempo la casa cerrada, no podía ni siquiera imaginar que fueras tú. ¿Te casaste? -preguntó muy interesado.

-No.

-¿Como fue eso?

-No encontré el amor.

-No lo entiendo, si eras guapísima. A pesar de los años pasados lo eres todavía.


-Gracias, Luis, tú siempre tan atento. Si parezco un carcamal.

-No digas eso, te encuentro fenomenal.

-Voy a ponerle un poco de leche al gatito. ¿Vienes?

El hombre se levantó del sillón  y la acompañó a la cocina. Miraba a Dolores, y por un momento pensó, que aquella mujer quizá podría haber sido suya de no haberse marchado.
Continuará
Autora Verónica O.M.

4 comentarios:

trimbolera dijo...

Un regalo precioso, el mejor.

Verónica O.M. dijo...

Para trimbolera
Lo es, Angelines.
Ojalá le salga tan listo cómo Bolo.
Besos, buena noche

silvo dijo...

Parece que no tuvieron tiempo de congeniar lo suficiente en el pasado, besines!

Verónica O.M. dijo...

Para silvo
Al pasar aquello con el padre marcharon de allí, por eso no lo tuvieron.
Besos, buena tarde-noche