PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

jueves, 30 de octubre de 2014

LAS MONEDAS DE PLATA 5

Rodolfo salió del poblacho huyendo, la verdad es que nunca pensó el tenerlo que hacer de ningún sitio.
Y si los niños son seres tan indefensos, ¿cómo era posible que huyera de ellos?

-¡Vaya lugar! -pensó con desprecio.


Aunque bien pensado nada más le podían sacar, en sus bolsillos nada le quedaba, pero se temía que no les hubiese importado dejarlo desnudo en el camino, sólo de imaginarlo le daban escalofrios en la cabeza y en su cuerpo entumecido.
Cuando llegó a su vieja mansión, calentó un poco de agua y la vertió en una palangana, y allí metió su pie herido.

A eso de que llegó su amigo Vidal. -Qué hay ¿lavándose los pies?-preguntó muy sonriente.

Él lo miró con cara de pocos amigos, Vidal fijó sus ojos en aquella palangana, viendo que su agua se tornaba de un color bastante turbio. -¿Que le pasa a ese agua?

-¿No ve que estoy herido? ¡por Dios, amigo! Que ya no ve muy bien, le digo.

-¿Que le ha pasado?

Pues es evidente, que me he herido.

-Venía a decirle algo importante, ya no hace falta que vaya a ese sitio.

-¿Que sitio? preguntó Rodolfo muy mosqueadillo.

Al poblacho dónde vive la gitana, he oído que allí le dejan a uno sin blanca. Esta mujer viene con sus encargos hasta casa, así que amigo mio ya no hace falta que vaya.

-¿Y ahora me lo dice, mal amigo? Esto que me pasa es consecuencia de haber ido. Me herí, mucho trabajo y dolor he padecido, y me he quedado sin mis monedas de plata, esas que dedico horas a abrillantarlas, ¿y ahora me dice que ya no es preciso? ¿y que la gitana viene a domicilio? -¡Váyase mal amigo! que hoy estoy muy enfadadillo.

No esperaba que su amigo lo echase de aquella manera. Y se dijo que ya volvería en cualquier otro momento, cuándo estuviese más calmado. Ahora iría a decírselo a su novieta, para que no le esperase aquella noche. Entre el pie y la mala leche, seguro se quedaba compuesta y sin cirio.
-Todo le pasa por haber corrido. Ay, lo que tenemos que hacer los amigos, pero mañana estará arrepentido y muy contento conmigo.
Autora Verónica O.M.
Continuará

2 comentarios:

  1. Decir que Rodolfo está cabreado después de las peripecias pasadas, es poco...pobrecito ja ja.
    Un abrazo y buen fin de semana.

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    1. Para Armando
      Jaja, es poco, aunque estarás de acuerdo con Silvestre y conmigo de que es un poco blando.
      Un abrazo, buen finde

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La letras, tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...