PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

sábado, 22 de noviembre de 2014

LAS MONEDAS DE PLATA 20

Por la tarde estaba mucho más tranquila. Pensó que lo que hacía no estaba demasiado bien, y decidió con pena que aquella noche no echaría al agua de Rodolfo nada. A su padre por supuesto le pondría cómo siempre, para que pronto se durmiera y no tuviera que pasarse la noche en vela. No por nada, sino porque lo quería retirado a su habitación, para que no se enterara de lo que hacían.
Dejó el vaso del padre cerca para que lo viera.

Y eso ocurrió a las nueve de la noche, lo cogió y llevó para afuera. Se mojó los labios y con la lengua se relamió, pensó que el agua últimamente sabía mucho mejor. Y su hija, que atenta, se la ponía cerca para que no tuviera ni que estirar los brazos para buscar el vaso en la alacena, ni sacar agua del pozo, ya que de eso se encargaba ella.
Cogió de nuevo el vaso y de un trago se la bebió toda. Al pasar un rato ya estaba bostezando. Entró para dentro, Amada ya tenía la mesa puesta.

-¡Padre, vamos a cenar! espere que le aparte la silla, parece que hoy no tiene demasiada fuerza. -Dijo con recochineo.

-No voy a cenar, estoy muerto de sueño. Mañana cuándo me levante comeré lo que vos me guarde. -Y con esas se fue a la cama, últimamente menudo desbarajuste en todo llevaba.

Cenó sola, un plato de sopa y una enorme chuleta, por lo menos se daría el gusto de cenar cómo una glotona. No la veía nadie, y si engordaba demasiado cada mañana haría unas cuántas abdominales.
Cenó y llevó los platos a la cocina, el de su padre lo guardó en la fresquera, el suyo lo metió en el fregadero. Salió de la cocina y cerró la puerta. 
Al pasar por la habitación del padre, lo escuchó cómo roncaba y dedujo que no despertaría en horas.
Autora Verónica O.M.
Continuará

6 comentarios:

  1. Necesita ese descanso jeje, besines!

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    1. Jaja, lo necesita y mucho.
      Besos, buena tarde de domingo

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  2. Pobre padre, si sigue así, terminara delgado y durmiendo todo el día.

    Ya veremos.

    Saludos Vero.

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    1. De verdad que si, amiga, jaja
      Saludos, feliz día

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  3. Aunque he estado unos días ausente, estoy de nuevo por aquí y veo, que de seguir así, van a dejar al pobre padre durmiendo el sueño de los justos ja ja.
    Un abrazo.

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La letras, tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...