PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

lunes, 24 de noviembre de 2014

LAS MONEDAS DE PLATA 21

Rodolfo ya venía por el camino, andaba un tanto preocupado ya que no se había tomado nada y no se fiaba.
El día anterior se había quedado dormido, no pudo evitarlo y esperaría a que viniera de nuevo la gitana Encarna, le preguntaría que le podía haber pasado para haberse quedado frito, ¿frito? dormido, eso es.
Tenía miedo a fallar, Amada era tan ardiente que si lo hacía lo mandaría a paseo, estaba muy seguro de ello.

Ella ya lo esperaba en la puerta. -¡Entre! mi padre duerme como un niño, no se despertará hasta mañana bien tarde.

-Amada ¿y cómo lo sabe? bien podría despertarse, aunque parece que vos sabe algo y lo lleva en secreto.

-¿Vos cómo me dice eso? En mi defensa diré que mucho le conozco, que para eso es mi padre. 

Y subieron las escaleras de dos en dos, pronto estuvieron en la habitación. Cómo siempre atrancó la puerta, tenía plena convicción de que su padre no se despertaría, pero por si acaso.

Rodolfo estaba nerviosillo, mientras Amada se desnudaba. Echándole el ojo se puso febril, notaba cómo el calzón demasiado le tiraba.
Se desnudó también y se tumbaron encima de la cama, al poco ya estaban su pasión consumando. ¿Sólo pasión? Bueno también amor, cómo no...
Rodolfo sudoroso parecía un toro bravo, se estaba portando cómo todo un vicioso, ella estaba encantada y parecía que hoy iba a quedar superior.
Se besaron con pasión, a los cinco minutos ya estaban otra vez preparados.
Cuándo salía por la puerta, lo hacían abrazados. Se echaron besos hasta que Amada cerró el portón.
Pasó por la habitación de su padre y escuchó sus fuertes ronquidos. Y tomándole el pelo, dijo en voz alta. -¡Padre! me voy a la cama, que estoy cansada de tanto darle gusto al cuerpo, vos seguro que no me entiende ya que es demasiado viejo. -Marchó para su cuarto muy contenta.
Autora Verónica O.M.
Continuará

8 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Jaja, lo parece.
      Gracias Angelines.
      Besos, buenas noches

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  2. Jope, esa tiene mucho peligro y no solo el evidente, besines!

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    1. Jaja, lo tiene, aunque ella no es muy consciente de ello, quizá algún día...
      Besos

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  3. Esa niña es muy, pero que muy osada. Ja ja
    Un abrazo.

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La letras, tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...