PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

sábado, 1 de noviembre de 2014

LAS MONEDAS DE PLATA 6

Capítulo 5
Rodolfo salió del poblacho huyendo, la verdad es que nunca pensó el tenerlo que hacer de ningún sitio.
Y si los niños son seres tan indefensos, ¿cómo era posible que huyera de ellos?

-¡Vaya lugar! -pensó con desprecio.


Aunque bien pensado nada más le podían sacar, en sus bolsillos nada le quedaba, pero se temía que no les hubiese importado dejarlo desnudo en el camino, sólo de imaginarlo le daban escalofrios en la cabeza y en su cuerpo entumecido.
Cuando llegó a su vieja mansión, calentó un poco de agua y la vertió en una palangana, y allí metió su pie herido.

A eso de que llegó su amigo Vidal. -Qué hay ¿lavándose los pies?-preguntó muy sonriente.

Él lo miró con cara de pocos amigos, Vidal fijó sus ojos en aquella palangana, viendo que su agua se tornaba de un color bastante turbio. -¿Que le pasa a ese agua?

-¿No ve que estoy herido? ¡por Dios, amigo! Que ya no ve muy bien, le digo.

-¿Que le ha pasado?

Pues es evidente, que me he herido.

-Venía a decirle algo importante, ya no hace falta que vaya a ese sitio.

-¿Que sitio? preguntó Rodolfo muy mosqueadillo.

Al poblacho dónde vive la gitana, he oído que allí le dejan a uno sin blanca. Esta mujer viene con sus encargos hasta casa, así que amigo mio ya no hace falta que vaya.

-¿Y ahora me lo dice, mal amigo? Esto que me pasa es consecuencia de haber ido. Me herí, mucho trabajo y dolor he padecido, y me he quedado sin mis monedas de plata, esas que dedico horas a abrillantarlas, ¿y ahora me dice que ya no es preciso? ¿y que la gitana viene a domicilio? -¡Váyase mal amigo! que hoy estoy muy enfadadillo.

No esperaba que su amigo lo echase de aquella manera. Y se dijo que ya volvería en cualquier otro momento, cuándo estuviese más calmado. Ahora iría a decírselo a su novieta, para que no le esperase aquella noche. Entre el pie y la mala leche, seguro se quedaba compuesta y sin cirio.
-Todo le pasa por haber corrido. Ay, lo que tenemos que hacer los amigos, pero mañana estará arrepentido y muy contento conmigo.

Capítulo 6


Vidal, marchó hacia la vieja casona de la joven Amada. Y a pesar, de caerle al padre en gracia quería pasar inadvertido. Al llegar, se escondió detrás de un árbol y del suelo cogió una piedra que lanzó al balcón de la joven.

Ella, en aquellos momentos estaba dentro de la habitación, pero mirando al exterior por el golpe oido. Se asomó al balcón y dijo gritando, mi padre no está, ahora mismo la puerta le abro.

Vidal salio de su escondrijo, la joven al verlo se entristeció, no era su amado el que había llegado.

-¡Oh Vidal, es vos! ¿y mi amorcito? me siento decepcionada.

-No creo que pueda venir hoy. ¿Sabe amiga? Me ha echado, ya que conmigo se ha enfadado.

-¿Porqué?

El joven, se dio cuenta que había sido imprudente y trató de arreglarlo.
-Por casi nada, vos no ha de preocuparse. Mañana ya estará todo solucionado.

-Suba si quiere a mi habitación.  Si lo desea podemos charlar, le puedo ofrecer una limonada. -¿Que me dice?

-La acepto, encantado.

Amada, bajó y le abrió el portón. -Puede quedarse hasta que quiera, mi padre ya le dije que tardará un buen rato, marchó a hacer un trato y regresará de madrugada.

Subieron la escalera formando alboroto, nadie les escuchaba y estaba muy contenta, su padre no es que fuera mala persona, pero era de otra generación y muchas veces chocaban por sus caracteres.

Ya en la habitación, Vidal en la cama de Amada se sentó, la joven le sirvió el vaso de limonada que el joven a pequeños sorbos tomó. -Está rica esta limonada, se ve que vos la preparó con amor.

-Amigo, es cierto. Y hablando de otra cosa, ¿a Rodolfo que le ha sucedido?

-Se hirió en el pie, no se mucho más. Seguro que otro día a vos contará.

-¿Para herirse, algo indebido debió de hacer?

- Sólo vine para que vos no se preocupase, lo demás no soy quien para decírselo. No entiendo cómo me pudo echar, después de los años que somos amigos. Espero que mañana esté arrepentido.

-Seguro, ya lo está, aunque es un cabezón y quizás no quiera reconocer que con vos se portó cómo un idiota.

Al momento se escuchó ruido fuera, la joven se asomó al balcón. Rodolfo levantó la mano, para que Amada en él reparase. Ella le dijo que esperara, que ahora le abriría el portón, dado que su padre no estaba.

Amada entró dentro de la habitación muy consternada. Rodolfo ha llegado, ¿que hago con vos? Si os ve aquí conmigo pudiese mal pensar, así que mientras yo le abro y aquí subimos, vos deberá descolgarse por el balcón. Lo siento, amigo mio, no quiero que le encuentre aquí conmigo. Seguro piensa que tenemos un lío.

Muy preocupado miró aquel balcón, estaba un poco difícil descolgarse por el. Y se dijo. -¡Dios mio! aquí me rompo todos los huesos. -Amada,  no me atrevo a bajar, podría esconderme hasta que él se vaya. Saldré después, sin que nadie me vea. Lo juro.

-Pues haga lo que le plazca, pero ya sabe que él y yo mantenemos relaciones de esas...

La joven, bajó a abrir nuevamente el portón, mientras al amigo que tenían en común, no se le ocurrió otra cosa que meterse debajo de la cama, pero despues se arrepintió. La pareja ya estaban dentro de la habitación, así que no le quedó más remedio que seguir allí escondido intentando no hacer ruido.

Los jóvenes creyendo estar solos, se besaron con pasión y encima de la cama se echaron. Y empezó la función.

Vidal ya sabía que el escondrijo no lo había bien elegido. Se dijo. -¡Ay, Dios mio! que mal lo pasaré aquí metido.

Autora Verónica O.M.
Continuará

8 comentarios:

  1. Y tan mal lo va a pasar jaja. Sobre lo de los niños si ves la película de Narciso Ibáñez Serrador "Quien puede matar a un niño? no los verás igual jaja, besines!

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    1. Para silvo
      Muy mal, a quien se le ocurre, jaja
      No creo recordar haberla visto, seguro me hubiese gustado.
      Besos, feliz domingo

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  2. Hola Vero, leí desde el primer capítulo para empaparme y he de decirte que me entusiasmé al leer este relato que se ve que va de menos a más. Me gustó mucho y espero continuar leyéndolo.

    Me da gusto pasar por tu espacio.

    Abrazos.

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    1. Para Pluma Roja
      Deseo te guste en su totalidad.
      El gusto es mio, gracias.
      Abrazos

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  3. Esto se va poniendo muy interesante.
    Un abrazo y a seguir con tanta imaginación.

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    1. Para Armando
      Me alegra te guste.
      Ojalá así sea.
      Un abrazo

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  4. Hola Veronica... Nos vas regalando una historia que poco a poco, va enganchando, que va entusiasmando. espero continué sorprendiéndome...
    Un abrazo....

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    1. Para llorenç Gimenez
      Me alegra te guste.
      Espero que te soprendan ellos, ya verás...
      Un abrazo

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La letras, tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...