PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

lunes, 3 de noviembre de 2014

LAS MONEDAS DE PLATA 8

El padre cerró la puerta de la habitación, se desnudó rápidamente y se metió en la cama dispuesto a echar un sueño.
-¿Este cansancio será por la edad? -
Y se dispuso a dormir, cómo un bendito.

-Rodolfo, ya puede salir. Mi padre ya se ha encerrado en su cuarto, seguro que está roncando. Es de fácil dormir, por suerte para mi.

-Vidal, salgamos. Que me tienen que dar los dos una explicación. Me temo, que se entienden a mis espaldas.

-¡Oh no, mi amor! -dijo Amada. -Quizás pueda parecer lo que no es, vino a decirme que hoy vos no vendría.

-¿Explíqueme, que hacía debajo de la cama? eso es bien extraño. Si vino a decirle... No comprendo que esté en su habitación, y menos ahí metido.

-Le invité a una limonada y a charlar hasta la madrugada. ¿Que mal hay en ello?

-¿Es que me quiere encelar, Amada?

-¡Para nada! Vidal es tan amigo suyo como mio, no creo que esté haciendo mal en nada. Vos ya sabe, que de ideas soy muy avanzada, y si no le parece bien, dejaremos de vernos y querernos. ¡Rediez! ya está bien de tanta mojigatería, que parece vivir en la prehistoria, las mujeres debemos avanzar.


-Está bien, haré como si nada hubiese pasado, aunque aquí  dentro pueda quedarme la duda, de que los dos...

-Si sigue así, espero que se vaya y no vuelva más, o cree lo que le digo, o aquí acaba nuestro idilio. Así que quiero una respuesta ahora mismo.

Rodolfo le miró la cara, y le pareció que ella hablaba muy en serio, la mencionada sensación se la guardó para él, no quería perder a aquella mujercita. Pero quien no iba a librarse era su amigo, y lo haría nada más salir de allí.

-Está bien, Amada. Creo en su palabra, espero volver mañana a verla.

-Hasta mañana amorcito, -¿Y vos, Vidal, no pudo esconderse en otra parte? -Amada le recriminó.

-No se me ocurrió otro sitio, lo siento. -Dijo muy avergonzado. 

-¡Nos vamos! -dijo Rodolfo. Cierre el balcón que entra frío, no vaya a resfriarse, que mañana la quiero sana cómo una pera, para ya sabe...

Los amigos bajaron la escalera muy despacito, al pasar por la puerta de la habitación del padre de ella se escuchaban unos fuertes ronquidos.

-¡Que tío! este no se entera de nada. -Dijo Vidal muy flojito.

Pero cuando salieron a la calle. -¡Mal amigo! ¿que hacía debajo de la cama?

-Amada ya se lo ha dicho. No hice nada malo, muy al contrario, quise a vos hacerle un favor ¿y así me lo paga?

-Dejemos este tema, porque lo quiero olvidar, pero que sea la última vez que lo encuentro en su habitación. Ahí solamente subo yo que soy su amor. Perdóneme Vidal, pero estoy enamorado hasta las trancas de esa bella gacela, vos manténgase a raya, si quiere que continuemos con nuestra amistad.

-¿Amigos otra vez? -preguntó Vidal.

-Amigos. -Dijo un poco dudativo, aunque en el fondo sabía que su amigo era incapaz de una mala acción.

-Aquí nos despedimos, vos se va por una parte, y yo por la otra, ya se me ha pasado este enfado y el anterior, así que puede volver a visitarme cuándo le plazca.

Se abrazaron, y dieron un buen apretón de manos.

-¡Hasta pronto, Vidal!

-¡Hasta pronto, Rodolfo!

Y echaron a andar, cada uno para su domicilio.
Autora Verónica O.M.
Continuará

5 comentarios:

  1. Esperemos que no le encuentre más allí a Vidal, besines!

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    1. Para silvo
      Seguro no lo hará nunca más, que mal rato ha pasado el pobre.
      En ocasiones no se puede ser bueno, jaja
      Besos

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  2. Hasta pronto vero, estaré pendiente.

    Saludos.

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  3. Bueno, parece que esas monedas son sonada y sufridas, ya lo he leído todo y espero leerlo entero, veremos que va pasando.
    Por una buena intención se pueden liar las cosas, no siempre es lo que parece, me gusta la historia.
    Un abrazo
    Ambar

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La letras, tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...