PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

jueves, 18 de diciembre de 2014

LAS MONEDAS DE PLATA 37

Vidal no tenía ni idea de lo que en el burdel había sucedido tras su marcha... El caballero, viendo la cara que había puesto Adelita y el semblante tan blanco se asustó. -¿Qué ocurre? -se imaginaba eran cosas de mujeres, ciertamente eran bien raras y la que tenía en casa lo era mucho más, la devolvería de buena gana a sus padres si los tuviese, pero en fin... Aunque no estaba descontento del todo, al haber aportado al matrimonio una buena dote. Así que a aguantarse tocaba.

Oti la madame, dejó sus monedas de plata puestas a buen recaudo, que era ni más ni menos que su abultado pecho. Los clientes del burdel, no sabían que allí guardaba lo que durante el día se iba generando y pensaban que tenía una poderosa delantera. Aunque las malas lenguas decían, que era más plana que una tabla y que lo que en apariencia parecía no era, aunque si ser un buen relleno para parecer tener de lo que carecía.

-¿Adelita, que sucede? .preguntó Oti.

-¡Nada! -y gimoteó.

-No me ha respondido. Ande y dispare.

-Vidal, me escuchó pronunciar unas palabras.

-¿Y que, ni que vos fuese de su propiedad?

-¡Nos íbamos a casar! 

-¡No me diga! ¿y cuando me lo iba a decir? -preguntó la madame con cara de pocos amigos.

-Al final de esta semana.

-Y supongo que el trabajo va a dejar. ¿Es así?

-¡Si! -lo pronunció muy flojito. Temía su reacción, después de haberla ayudado tanto no era para menos.

-¡Ni hablar! vos no me deja en la estacada, debo buscarme otra antes de que se vaya.

Adelita se secó los ojos con el vestido, dejando al descubierto sus gordos muslos, el caballero la miraba indecorosamente, si fuese por él se la llevaría otra vez para arriba. Pero bien pensado ya no estaba para semejante trote, además de tener en el bolsillo lo justo para pagar aquel servicio.
Su mujer no le daba gran cosa, ya que no quería fuese con mujeres malas, aunque el que era bien avispado de vez en cuando metía la mano dónde ella guardaba un dineral. Tenía tantas monedas que ni se enteraba cuándo él saqueaba.
Autora Verónica O.M.
Continuará

1 comentario:

  1. Los hay muy listos!!
    Aprovecho para desearte a ti y los tuyos una FELIZ NAVIDAD.UN ABRAZO.

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La letras, tienen el poder de llevarte a ese mundo dónde todo es posible, deseo te gusten las mias...