viernes, 19 de diciembre de 2014

LAS MONEDAS DE PLATA 38

Vidal gritó el nombre de su amigo, aún antes de haber llegado y visto. -¡Rodolfo, a vos necesito! 

Él, que andaba cerca, asomó por una ventana la cabeza. -Qué quiere? ¡hace días que a vos no he visto!

Vidal con las lágrimas ya en sus ojos esperaba le abriese la puerta. Y lo escuchó metiendo una grandísima llave en la misma. -¿Qué le trae por aquí? -¡uf que veo! parece que a vos algo grave le ha sucedido.

Y dicho esto, Vidal empezó a llorar como un crío. -¡Tenía razón, amigo! Adelita no es mujer para mi.

-¡Eso ya se lo dije! aunque vos ningún caso me hizo. -Entre que le prepare una tila para que se tranquilice.

Entró y de un portazo cerró la puerta.

-¡Tenga cuidado! que si la rompe va a entrar frío. Ya sabe que para los arreglos soy completamente nulo.

Se sentó en una cómoda silla de categoría, mientras su amigo le preparaba la tila ofrecida, que deseaba le quitase el frío y las penas. 
Autora Verónica O.M.
Continuará

4 comentarios:

silvo dijo...

Veremos la conversación dentro que promete ser interesante, besines!

Verónica O.M. dijo...

Veremos, si.
Besos

María Bote dijo...

Seguiremos para ver en queda esto, Vero. Te deseo, de corazón, una muy Feliz navidad y un Año Nuevo lleno de cosas buenas para ti y los tuyos.

Un abrazo grande. María

Sneyder C. dijo...

Te deseo pases unas felices fiestas de Navidad y su magia llene de luz a ti y a tus seres queridos.

Un inmenso abrazo