PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

viernes, 31 de enero de 2014

JEREMY Y YOLANDA 16

                                                                       
Las dos amigas, se quedaron un rato hablando después de salir de clase, fue María quien se lo pidió, ya que tenía algo muy importante que decirle, su semblante era muy serio.
Las otras chicas, ya se habían marchado casi todas.

-Tu dirás, María. Me tenías en ascuas todo el rato.

-Me gusta Israel, y no sé como hacer para que se entere.

-¡Ah, era eso!  Me tenías super preocupada, María, eso no se hace con una amiga jaja.

-No te rías, Yolanda. Me ve como una amiga nada más, y a mi me gusta a rabiar.

-¡Pues díselo!

-¿Decírselo? ¡que vergüenza! no me atrevería ni aunque quisiese.
-¿Y tú con Jeremy?

-Bien. Ya sabes que nos gustamos desde niños.

-Solo os gustáis? Si con miraros es suficiente, para darse cuenta que hay mucho más.

-¿Que quieres decir?

-Ya sabes, pienso que entre tu y él...

Yolanda no se molestó con María, y se quiso sincerar con ella.

-Ya lo hicimos, si es lo que querías saber, aunque nadie lo sabía hasta ahora. No pudimos controlar lo que sentimos.

-¿No es demasiado pronto? solo tienes quince años recién cumplidos.

-No lo sé. Lo quiero muchísimo y él a mi también. Dejemos de hablar de mi. ¿Y cuéntame que vas a hacer tú?
Autora Verónica O.M.
Continuará

martes, 14 de enero de 2014

(15)
Antes de sentarse a la mesa para cenar, Andrés el padre de Jeremy con el rostro iluminado por la ilusión, se dirigió hacia su mujer y su hijo que tampoco habían tomado asiento.

-Esta mañana, a la hora del bocadillo llamé por teléfono a mi amigo Lucas.

Madre e hijo le miraron interrogantes esperando que explicase algo más.

-El día uno de agosto lo tendremos aquí, además de estar encantadísimo, pero...

-¿Pero? -Preguntó su mujer sin disimular lo impaciente que estaba por saberlo todo.

Jeremy también quería saber más, aunque no se precipitó a preguntar nada, aunque si esperaba que su padre continuase.

-Vendrá su hija con él.

-Ya es hora de conocerla también -Dijo la mujer.

A Jeremy aquello no le gustó demasiado, presentía que iba a ser un problema ya que intuía que a Yolanda no la haría ninguna gracia.

-¿Que dices, Jeremy? tener una chica de tu edad en casa te vendrá muy bien.

-¡No la necesito! -Casi gritó.

Se sentaron a la mesa a cenar, sus padres hablaron del tema que el apenas escuchaba. Se imaginaba la cara que pondría Yolanda al enterarse, suponía  que a las chicas no les gustaba que otra atrajera las miradas de su enamorado.
Autora Verónica O.M.
Continuará

jueves, 2 de enero de 2014

(14)
Cuando se despidieron lo hicieron en silencio, sus miradas lo decían todo sin necesidad de hablar. Jeremy la abrazó con cariño, aquella preciosa chica era su amor de siempre, por el que hubiese dado la vida entera sin dudarlo.

Yolanda también tanto de lo mismo, su vida sin el no significaría nada. Su amor desde niña era aquel chico que para ella era el más guapo, el más viril, y ya no tenía ojos para más nadie.

Sus labios apenas se rozaron y sintieron lo mismo, como si una pequeñísima descarga los hubiese sacudido al mismo tiempo.
Se despidieron casi en la puerta de él, Yolanda no quería que la acompañara a su casa, de momento no tenía intención de que sus padres supieran lo que ambos sentían.

Con su llave entró en la casa. Su padre salía del cuarto de baño y con una gran toalla alrededor de su cintura, acababa de bañarse y se disponía ir a su habitación para vestirse. -Ya llegaste, Jeremy?

-Si, acabo de hacerlo.

-Ahora salgo, hijo.

El chico se dirigió hacia la cocina y en busca de su madre, la mujer ya preparaba la cena. -Hola, hijo.

-Voy a lavarme las manos, y ahora te ayudo.

-Ve, no hay prisa, la cena todavía no está lista.

Al poco ya estaba de vuelta, y se dispuso a ir preparando la mesa.
Autora Verónica O.M.
Continuará