PERSONAJES DE ESTA HISTORIA CÓMICA

Rodolfo y Amada, protagonistas
Vidal, amigo de los dos
Silvestre hombre que le guia, primo de la gitana a la que busca
Niños, pilluelos de los que no te puedes fiar
Encarna, gitana, prima del guia
Cándido, padre de Amada
Otilia, Oti, madame del burdel
Adelita, fulana que hará de Vidal un hombre
Deseo os guste, y os haga pasar momentos divertidos...

viernes, 23 de mayo de 2014

JEREMY Y YOLANDA (35)

Carla desayunaba sin mirar a su padre, intuía que por el rabillo del ojo la observaba. El hombre no estaba muy contento con ella, pero trataba de parecer lo más normal posible.

Cuando todos acabaron el desayuno Eva empezó a recoger la mesa.
Jeremy se levantó también dispuesto a hacer lo mismo.

-En un plis plas todo está recogido y nos vamos -dijo Eva.

Carla se levantó también dispuesta a ayudar pero la mujer se negó en redondo. Entonces optó por sentarse en un sillón, observando que en la mesita de centro habían revistas rosa. Así que alargó sus manos y cogió una dispuesta a ojearla.
Su padre hablaba con el dueño de la casa, su amigo de juventud.
Ambos estaban encantados de estar juntos y disfrutar unos días de descanso. Iniciaron una conversación que cómo no les llevó a tiempos pasados.

Mientras tanto en la cocina, Eva intentaba sonsacar a su hijo preguntándole muy flojito y a puerta cerrada.
Autora Verónica O.M.
Continuará

jueves, 8 de mayo de 2014

JEREMY Y YOLANDA (34)


-¡Buenos días! -dijo Carla.

Todos contestaron. Aunque a Jeremy apenas se le escuchó.
Su madre disimuladamente observaba a su hijo y a la chica, había algo que escapaba a su intuición femenina, pero seguro lo descubriría, todo era cuestión de seguir observando.
Dio una bandeja a Carla, que ella a su vez cogió dando las gracias. La chica se sentó en la única silla que quedaba vacía, que como no...estaba al lado de Jeremy, el chico al que deseaba en la actualidad.

A él se le había quitado el apetito. Aquella chica lo sacaba de sus casillas.

Lucas de reojo miraba a su hija. Aquello a Eva no le pasó desapercibido, y como madre que era supuso acertadamente que aquel hombre siempre estaba vigilante, intuía que aquella chica al pobre padre le ocasionaba serios problemas, aunque todavía no sabía de qué tipo. Pero poco tardaría en saberlo.
Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 4 de mayo de 2014