viernes, 6 de febrero de 2015

LAS MONEDAS DE PLATA 50

Una vez pasado el primer momento y Rodolfo más calmado...
Observó algo inusual en la mansión de su amigo, mejor dicho a lo que su vista alcanzaba. Todo estaba en su lugar y brillaba cómo nunca. 
La Adelita al parecer era una joya, pensó que quizás se había precipitado al haber hecho un juicio de valor.
Observaba a su amigo, lo percibía feliz con aquella donna que al parecer le había abierto las puertas del cielo. Estaba convencido que Vidal allí se sentía.
Se alegró por él, por ella también pero muy en el fondo. Le molestaba tener que cambiar de opinión, cuándo anteriormente se había puesto muy en su sitio de gallito peleón.

Adelita dejó de limpiar, se acercó a Vidal, él le pegó un pellizco en una de sus gordas nalgas. No parecía que aquello la disgustase, aunque sabía que si en aquellos momentos se la mirase ya tendría un liloso cardenal. Cosas peores había tenido que pasar en su paso por el burdel. Se había encontrado con cada tipejo, que él parecía un santo sin todavía santificar al lado de todos ellos.


Cuándo salía por la puerta lo hacía con una opinión muy diferente a la que había tenido hasta entonces. Pero al ser tan cabezón confesarlo le iba a costar.

Autora Verónica O.M.
Continuará

Buen finde para tod@s, otro día más...

7 comentarios:

silvo dijo...

Rodolfo sorprendido, ya vio que no son las apariencias las que mandan, besines!

Armando dijo...

Si le da otro pellizco, va a salirle un papa..ja ja.
Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Me desubique un poco x mi falta de puntualidad. Ya retomaré.

Saludos Vero.

Verónica O.M. dijo...

Jaja, se ha dado cuenta muy a pesar suyo.
Besos

Verónica O.M. dijo...

Jaja, muy bueno.
Un abrazo

Verónica O.M. dijo...

No te preocupes amiga, puedes llegar cuándo gustes.
Saludos Aída

Humberto Dib dijo...

Un poco perdido, ahora volví a tu espacio.
Me gusta la historia, pero ahora quiero más.
Un abrazo.
HD