lunes, 28 de noviembre de 2016

MANUEL relato

-Veamos, Manuel, ponga atención a lo que le  pregunto. Si no me entiende a la primera no dude en decírmelo. ¿Está claro?
-Si.
-Empecemos... ¿Qué le sucede para necesitar de mi ayuda?
-No pego ojo en toda la noche.
-Deberá cenar pronto, y después tomarse una infusión tranquilizante poco antes de irse a la cama. Ya verá cómo descansa mejor.
-Me tendré que tomar dos.
La psicóloga lo miró por encima de las gafas. -¿Dos, porqué?
-Porque después de comer me acuesto hasta las diez.
-¿Y pretende seguir durmiendo?
-Pues, claro. Si no tengo nada que hacer.
Autora Verónica O.M.

10 comentarios:

Nieves Martín dijo...

Vamos 24h. durmiendo. Como el hermoso durmiente jajajaja


Besitos

Verónica O.M. dijo...

Los hay que no tienen remedio.
Besos, feliz día, Nieves

TORO SALVAJE dijo...

Lo tiene difícil eh... vaya dormilón.

Besos.

Verónica O.M. dijo...

Imagina cuándo se tome las infusiones relajantes, ja,ja.
Besos

llorenç Gimenez dijo...

Claro esta, pobre Manuel, siempre le quedara la siesta, por si no es suficiente..
Un abrazo..

Verónica O.M. dijo...

Sólo piensa en dormir, no sabe que las siestas son de 15-30 minutos y no de un montón de horas, supongo que la psicóloga se lo hará ver.
Un abrazo

Abuela Ciber dijo...

Con razon va al psicologo
Con lo bello que es vivir el dia
Cariños

Lola dijo...

Bueno es filosofía de muerte, porque de dormir tanto se pierde lo mejor vivir el día a día, que es una suerte poder hacerlo. Estupenda historia. Un beso amiga Vero.

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Des ves en cuando viene bien dormir... pero sin abusar.

Abrazos.

Carlos Augusto Pereyra Martínez dijo...

Muy buen humor. Un abrazo. carlos