sábado, 9 de marzo de 2013

LUIS ALFER (13)

Luis estaba desmotivado últimamente, nada lo sacaba de aquella especie de hastío qué sentía, pero algo vino a sacarlo de aquello. Y lo hizo en forma de voz humana.
-Ring, ring, ring, ring, ring...
Fue hacia el teléfono y lo descolgó.
-Soy Luis Alfer, ¿en qué te puedo ayudar?
-Luis, soy Amparo. ¿Te acuerdas de mi?
Unos momentos quedó en silencio, ¿Amparo? ¿La Amparo, qué lo dejó cuando joven desamparado?
-¡Claro qué me acuerdo! ¿Qué es de tú vida?
-Pues ya ves... ¿Sabes qué me quedé viuda?
Se alegró, pero al momento ya se estaba arrepintiendo.
-¿Dónde vives? ¿Podríamos vernos?
-Cuando quieras, pero prefiero venir yo a verte. Me estoy deshaciendo de lo qué me dejó el muerto.
-¡Qué fría! ¿Como hablas así del difunto?
-Tú no sabes, lo qué me ha costado vivir con él. Tenía mil y una manía, más parecía yo su criada. ¡Pero me ha dejado forrada!
-¿Mucha pasta?
-Muchísima, para mi sola no me va a dar tiempo a gastármela.
Dudé antes de buscarte, pero chico lo qué vivimos fue especial, así qué me dije qué más vale lo conocido...
-¿Qué quieres de mi?
-De momento... qué me des lo qué me dabas. ¡Como lo he echado de menos! Comprende qué eras un muerto de hambre, había qué sacrificarse.
-¿Diras sacrificarme?
-Los dos nos sacrificamos, pero te aseguro qué valió la pena. Tengo una cuenta con muchos ceros.
A Luis se le puso cara de diablillo, pensó qué ya había llegado su momento.
-¿Cuando nos vemos?
-Cariño, estoy en el descansillo. Abre qué te de un abrazo.
Luis abrió rápidamente, se la encontró más mona qué años atrás (los arreglos qué le pagó el muerto)
Nunca la había olvidado, fue su primera novia. Después de aquella llegaron muchas más.
Pero ninguna como ella. Le rompió el corazón... ahora encantado se lo dejaría remendar.
Se besaron en el descansillo, un beso qué los dejó sin aliento.
-¡Vamos para dentro!
Autora Verónica O.M.




8 comentarios:

silvo dijo...

Menuda sorpresa, besos!

Verónica dijo...

¡Y ricacha! y viene en el momento más oportuno, jaja
Besos

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Buen relato Vero, y muy oportuna esa llamada, pero yo no volvería con una mujer tan fría e interesada.
Gracias
Con ternura
Sor.Cecilia

Zeus dijo...

Aquí debe haber gato encerrado, ¿se puede tener esa suerte? supongo que coontinuará...

Un abrazo

Verónica dijo...

Para Sor.Cecilia Codina Masachs
Me alegra te guste. Me temo, qué Luis si volverá. Precisamente por lo mismo son tal para cual.
Besos, buena tarde de domingo

Verónica dijo...

Para Zeus
¿Gato encerrado? no lo hay Zeus. Este Luis tiene la suerte de frente, jaja.
Continuará, aunque para serte sincera no se hasta cuando.
Un abrazo, feliz tarde de domingo

Pluma Roja dijo...

Que ha tiempo llegó aquella llamada, una llamada que lo sacó rápidamente del hastío. Una llamada así querría yo en un domingo que no se hace nada.

Muy bueno querida Vero.

Besos.

Verónica dijo...

Para Pluma Roja
Me alegra te guste amiga. A mi también me gustaría, aunque no es nada fácil, jaja. Lo bueno de la ficción, es qué cualquier cosa es posible, la vida real nos pone los pies en el suelo.
Besitos, feliz domingo