lunes, 14 de mayo de 2018

JUGUEMOS CON LETRAS

Juguemos con letras...

Para hacerlo de forma sencilla utilizaremos tan sólo una vocal o consonante,  lo que prefieras.
Y con ella explicaremos algo que nos guste hacer de forma habitual o esporádica.

Empiezo yo,  y elijo la L

Me gusta la Lectura 📖 y soy una gran lectora.

Este hobbie lo tengo desde que aprendí a leer, o sea desde muy pequeña, aunque grande no soy, me refería a la edad.

¿Quien se anima?

sábado, 12 de mayo de 2018

EL DOCTOR relato

Dibujo de Internet

La mujer pidió permiso para entrar en la consulta del doctor. 

escuchó la voz de él.
-Puede pasar.

-Buenos días.
Dijo la mujer. 

-Buenos días. Siéntese...

Ella se sentó y bajó la vista.

-Usted dirá...

-No sé cómo empezar.

El doctor se armó de paciencia porque sabía que la necesitaría.
No entendía porqué día si y día también le llegaban a la consulta personas que le hacían perder tanto el tiempo...
Autora Verónica O.M.

miércoles, 9 de mayo de 2018

EL ANCIANO Y SUS MANÍAS relato

El anciano había ido una temporada  a casa de una de sus hijas. Tenía tres.
El primer día y en cuánto llegó, pensó en importunar lo menos posible. Así que decidió que cuando se le preguntase algo, contestar con un simple monosílabo.

Su hija María del Calvario  "Mava" se empezó a preocupar por aquello. Ella procuraba que su padre se sintiese en su casa lo mejor posible.
-Padre, he pedido hora para que le hagan una analítica de sangre. Mañana a las ocho se la harán.

El hombre movió la cabeza de arriba a abajo.
Y así siempre.

Ella lo miró y a punto estuvo de decirle una bestialidad, pero se lo pensó mejor y nada le dijo.

Y al día siguiente...
-¡Súbase la manga de la camisa!
Le dijo una enfermera con cara de pocos amigos.
Le puso una especie de brazalete de goma apretándole el brazo. La vena se le empezó a hinchar y allí clavó la aguja de la jeringuilla.
Y en cuanto la sacó, un gran chorro de sangre salió manchándole su  camisa más nueva. 

El hombre, al ver aquello estalló en improperios.
-¡Es usted una inepta, señora, me ha puesto perdido y deberían despedirla!

La enfermera se quedó a cuadros y rayas y su tez se cubrió de rojo escarlata.

Y se dirigió cabreado a la sala de espera. Su hija estaba sentada, esperándole.
-Esa enfermera es una calamidad. ¡Mava, fíjate cómo me ha puesto!

-Padre, baje la voz que todos nos miran.

-Qué miren, qué leches me importa.
Y ya no pudo callar. 

En cuanto llegaron a casa.
-¿Padre, quiere desayunar?

-Ahora mismo. Esa bruta me ha dejado casi sin sangre y debo reponerme. Mientras, voy a cambiarme la camisa.

Cuándo se dirigía a la cocina para preparar el desayuno, Mava iba pensando.
- No sé lo que es peor, si antes o ahora. Y mis hermanas ya se enterarán, en fin...
Autora Verónica O.M.


miércoles, 2 de mayo de 2018