No está
la vida fácil
problemas
mas problemas
nos encontramos
en el camino...
no acaban nunca
me deprimo
este mundo absurdo
que se empeñen
los que deban
que lo arreglen
que se pongan
a ello ya
lo pedimos
arreglarlo
si no se hunde
el mundo
sin remedio.....
Verónica
ESTOS SON MIS OTROS BLOGS
miércoles, 2 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
EL DOLOR CIEGA POEMA, NO ME GUSTA MUCHO DAR CONSEJOS, PERO SI ME PERMITEN, LO HARÉ, EN UN PEQUEÑO POEMA
El dolor
ciega
no dejes
que eso
ocurra
dejarás
de ver
maravillas
y te quedarás
solo-a
con tu dolor.....
Verónica
ciega
no dejes
que eso
ocurra
dejarás
de ver
maravillas
y te quedarás
solo-a
con tu dolor.....
Verónica
lunes, 30 de noviembre de 2009
AQUELLA CASITA 3 ( CUENTO )
Santiago, estaba muy feliz, Cristina también. Algo había pasado allí, no era tonta para no darse cuenta, de ello.
Se iba a la joyería, en tres o cuatro horas, ya estaba en casa, ya no le pedía reiteradamente de salir, con aquellas amistades, que ella la hacían sentir tan incomoda.
Los días siguieron pasando placidamente.
Cristina, ayudaba en casa también, era una mujer inquieta, la casa era grande, no pretendía que todo el peso de la casa, cayera en María y Teresa.
Teresa, hacia tiempo que estaba en casa del matrimonio, cuando ellos se casaron, hacia de eso la friolera de veinte años. Ahora la mujer ya no estaba para mucho ajetreo, pero la apreciaban tanto, que seguramente allí pasaría sus últimos días. Santiago y Cristina tenían un gran corazón. Eso no se podía poner en duda.
María desde que habían llegado al hogar del matrimonio, ella y sus sobrinos, estaban como mas lustrosos. Sin duda aquella casa, había sido una suerte, para ellos.
María, puedes venir?
Si señora, voy
Mira, no me llames mas señora, me hace sentir incomoda, hablame como hablas a cualquier persona.
Pero....
Ni pero, ni peras, dicho esto se echó a reír.
Nadie María es mas que nadie. Que se te quede eso grabado, en el cerebro. Trabajas en casa, lo haces muy bien. Supongo que tu, estarás contenta, nosotros lo estamos de ti. Cual es el problema?
No, no hay ninguno.
Así me gusta. Te he llamado, porque quería pedirte algo.
Que señora?
Pero, en que quedamos? nada de señora, Cristina, solamente Cristina.
María timidamente sonrió. Fue una suerte inmensa tropezarse con aquellas personas tan fantásticas. Miró a Cristina y pensó que era una mujer guapísima y toda corazón.
Mira María. Soy una mujer sencilla, tu también lo eres, nosotras pienso que nos entendemos, a la perfección.
No me gusta que en mi casa haya turnos para comer. Nos sentamos todos a la mesa juntos. Teresa siempre lo ha hecho así, cuando estamos en casa. A partir de ahora quiero que te sientes tu también. Cuando los chicos estén en casa también.
Pero Cristina, no es necesario, yo... nosotros podemos.
María ya esta decidido, no se hable mas mujer.
Gracias, gracias, muchas gracias
Iban pasando los días, placidamente.
Santiago apareció en aquel momento, María timidamente se retiró a sus quehaceres. Donde está la mujer mas bonita?
Cristina se echó en sus brazos, lo besó con amor. El la abrazó fuerte. Se sintió tan amada, tan deseada....
Mi amor, quiero que hablemos.
Que pasaría ahora? se preguntó.
Mira, he estado dando muchas vueltas, a las cosas, estos últimos días, creo necesario que hablemos.
Me vas a pedir?
No cariño, ya no te voy a pedir nada de eso. Veo las cosas, diferentes a como las veía hace un tiempo.
Sabes? pienso que he sido un cretino. No tenía derecho a pedirte una cosa, que va en contra de tus principios, mi amor, a partir de ahora, se acabaron las amistades huecas, vacías, llenaremos nuestra vida de amor.
Pero Santiago tu?
Ya no, mi amor, ahora seré el hombre maravilloso que deseabas, tu Cristina eres la mujer con la que quiero envejecer, nada de maquillajes, tacones, silicona, toda para ellas.
El amor había podido, con todo lo absurdo, con todo lo fatuo, con todo lo innecesario.
Todos siguieron con sus vidas, en aquella casa que aunque lujosa, se respiraba, paz, amor.
Fue pasando el tiempo, Santiago dio gracias a Dios, por el día que decidió ir paseando por las afueras de la ciudad, y se encontró la casita destartalada, con dos niños y su tía. Aquellos seres le demostraron que se puede ser feliz con muy poco. Sin duda, faltos de dinero no estaban, así que aquello aun ayudaba mas
Espero os guste.
FIN Verónica
domingo, 29 de noviembre de 2009
AQUELLA CASITA 2 ( CUENTO )
Fue puntual. María y los niños también.
Se subieron en el coche lujoso, los niños no habían visto uno así, en su vida. María iba silenciosa, pensando que aquel señor, no parecía mala persona, sin duda ahora podrían vivir mas dignamente. Mentalmente dio gracias a Dios.
Llegaron a la casa. Una casa muy bonita, lujosa, sin duda . Salió a recibirles, una mujer ya mayor.
Bienvenidos.
María algo nerviosa, le contestó muy educada.
Gracias.
Los llevó a sus habitaciones, dos habitaciones, que se comunicaban entre sí. Aquello era como un sueño hecho realidad.
Y así empezó la vida, al servicio de Santiago. ( no empiecen a pensar mal, pues se equivocan )
Como Cristina, no le llamaba por teléfono, se digno a hacerlo el.
Al otro lado de la línea. La madre de Cristina coje el teléfono.
Hola Santiago. Si aquí está, te la paso.
Hola Cristina.
Hola Santiago
Cuando piensas volver?
No pienso volver, ya lo sabes
Pero mujer, tanto te cuesta, comportarte como la otras mujeres.
No es que me cueste, es que lo aborrezco.
No te entiendo Cristina. Cualquier mujer estaría encantada, de lucirse. Y tu no lo quieres. No lo entiendo.
Pues es muy fácil, no estoy dispuesta a estar todo el día, de tiros largos, maquillada como una mona, con un kilo de silicona y con zapatos tan altos, que me destrocen los pies y la espalda. No es tan difícil entender eso.
Bueno mujer, ya lo hablaremos. Ven a casa y hablemos.
Para que? no me vas a convencer.
Ah una cosa, ya he contratado una mujer para que ayude en casa a Teresa, espero que te guste. Parece buena.
Vuelve a casa, mujer y hablemos.
Bueno, ya veremos. Me quedaré aquí unos días, con mis padres. Buenas noches Santiago.
Vuelve mujer. ¡te quiero!
Cristina, no contestó, colgó el teléfono. Aquella noche apenas dormiría, pensando en su marido, estaba muy enamorada todavía, pero el no la entendía. Ella no quería aquella vida, que le ofrecía, era una mujer sencilla, no le gustaban aquellas mujeres, con las que se codeaba, no tenían nada en común con ella. Ella ansiaba una vida normal, sin escaparates, sin tonterías.
Se quedó con los ojos como platos, toda la noche. Sin duda sucumbiría, por amor a su marido, estaba segura, que eso pasaría, pero aun se resistía.
Pasaron unos días, las cosas en apariencia, eran igual. Pero no es del todo cierto. Santiago, no sabiendo porqué, había dejado casi de frecuentar el club, pasaba mucho tiempo en casa, observaba a María y a sus sobrinos, un milagro se estaba produciendo en el.
Aquellas personas, eran felices, sin duda el dinero no era el responsable de tanta felicidad. Los niños iban a la escuela, María ayudaba muchísimo a Teresa, la mujer les cogió un cariño inmenso, que fue pagado con la misma moneda, por parte de todos ellos.
Y si el equivocado era el. Y si Cristina era mas inteligente, y si aquella vida que habían llevado, no era la adecuada, para alcanzar la felicidad, en su matrimonio.
Ahora dudaba, empezaba a dudar.
Terminó la semana, sin grandes cambios. Pero al día siguiente, muy temprano llegó Cristina en un taxi, metió las maletas, se encontró al entrar con María.
Buenos días señora.
Buenos días, trabajas aquí?
Si señora.
No te preocupes, nos llevaremos bien, dicho esto, le lanzó una sonrisa.
La ayudaré a subir las maletas.
Solo lleva una, la otra la llevaré yo.
María sintió, que aquella persona tenía un gran corazón.
Se sintió muy bien. Cristina la miró y pensó de ella igual.
Poco a poco se irían conociendo.
Continuará.....................................................
Verónica
Se subieron en el coche lujoso, los niños no habían visto uno así, en su vida. María iba silenciosa, pensando que aquel señor, no parecía mala persona, sin duda ahora podrían vivir mas dignamente. Mentalmente dio gracias a Dios.
Llegaron a la casa. Una casa muy bonita, lujosa, sin duda . Salió a recibirles, una mujer ya mayor.
Bienvenidos.
María algo nerviosa, le contestó muy educada.
Gracias.
Los llevó a sus habitaciones, dos habitaciones, que se comunicaban entre sí. Aquello era como un sueño hecho realidad.
Y así empezó la vida, al servicio de Santiago. ( no empiecen a pensar mal, pues se equivocan )
Como Cristina, no le llamaba por teléfono, se digno a hacerlo el.
Al otro lado de la línea. La madre de Cristina coje el teléfono.
Hola Santiago. Si aquí está, te la paso.
Hola Cristina.
Hola Santiago
Cuando piensas volver?
No pienso volver, ya lo sabes
Pero mujer, tanto te cuesta, comportarte como la otras mujeres.
No es que me cueste, es que lo aborrezco.
No te entiendo Cristina. Cualquier mujer estaría encantada, de lucirse. Y tu no lo quieres. No lo entiendo.
Pues es muy fácil, no estoy dispuesta a estar todo el día, de tiros largos, maquillada como una mona, con un kilo de silicona y con zapatos tan altos, que me destrocen los pies y la espalda. No es tan difícil entender eso.
Bueno mujer, ya lo hablaremos. Ven a casa y hablemos.
Para que? no me vas a convencer.
Ah una cosa, ya he contratado una mujer para que ayude en casa a Teresa, espero que te guste. Parece buena.
Vuelve a casa, mujer y hablemos.
Bueno, ya veremos. Me quedaré aquí unos días, con mis padres. Buenas noches Santiago.
Vuelve mujer. ¡te quiero!
Cristina, no contestó, colgó el teléfono. Aquella noche apenas dormiría, pensando en su marido, estaba muy enamorada todavía, pero el no la entendía. Ella no quería aquella vida, que le ofrecía, era una mujer sencilla, no le gustaban aquellas mujeres, con las que se codeaba, no tenían nada en común con ella. Ella ansiaba una vida normal, sin escaparates, sin tonterías.
Se quedó con los ojos como platos, toda la noche. Sin duda sucumbiría, por amor a su marido, estaba segura, que eso pasaría, pero aun se resistía.
Pasaron unos días, las cosas en apariencia, eran igual. Pero no es del todo cierto. Santiago, no sabiendo porqué, había dejado casi de frecuentar el club, pasaba mucho tiempo en casa, observaba a María y a sus sobrinos, un milagro se estaba produciendo en el.
Aquellas personas, eran felices, sin duda el dinero no era el responsable de tanta felicidad. Los niños iban a la escuela, María ayudaba muchísimo a Teresa, la mujer les cogió un cariño inmenso, que fue pagado con la misma moneda, por parte de todos ellos.
Y si el equivocado era el. Y si Cristina era mas inteligente, y si aquella vida que habían llevado, no era la adecuada, para alcanzar la felicidad, en su matrimonio.
Ahora dudaba, empezaba a dudar.
Terminó la semana, sin grandes cambios. Pero al día siguiente, muy temprano llegó Cristina en un taxi, metió las maletas, se encontró al entrar con María.
Buenos días señora.
Buenos días, trabajas aquí?
Si señora.
No te preocupes, nos llevaremos bien, dicho esto, le lanzó una sonrisa.
La ayudaré a subir las maletas.
Solo lleva una, la otra la llevaré yo.
María sintió, que aquella persona tenía un gran corazón.
Se sintió muy bien. Cristina la miró y pensó de ella igual.
Poco a poco se irían conociendo.
Continuará.....................................................
Verónica
AQUELLA CASITA 1 ( CUENTO )
Me voy, ya no aguanto mas, la vida tan absurda, que llevamos, Santiago.
Como que no aguantas?
Ya hemos hablado, muchas veces de eso. Ya sabes, porque no aceptas?
Porque eres mi mujer, me importa un pito, la de tonterías, que estás diciendo, muchas quisieran tu suerte.
Pues yo se la regalo.
Eres una desagradecida.
Lo que tu quieras, pero ya no hay nada mas que hablar, me voy.
Dicho esto, entró a la habitación a buscar sus maletas, y salió por la puerta. Fuera un taxi la estaba esperando.
Santiago se quedó allí solo, enfurecido con su mujer, sería tonta la pobre, no querer ser una de las mas admiradas, de la ciudad. Pues estaba lista, si creía que la iría a buscar. Ya volvería, si ya volvería.
Pero pasaron los días y Cristina, no volvía, Santiago estaba un poco de los nervios, pero no, no iba a ceder.
Siguió con su trabajo, era el dueño de una gran joyería. Solo iba a supervisar que todo estuviera correcto, después iba al club, con otros como el. Personas que no vivían nada mal.
Pero el día se hacía tan eterno, sin Cristina, decidió dar un paseo, por las afueras de la ciudad. Bien mirado, no conocía aquella zona. Pues era bastante pobre, el no andaba por semejantes suburbios.
Pero andó y andó, hasta llegar allí.
A la derecha del camino, vio una casita, destartalada, se acercó para curiosear, en la parte de atrás habían unos niños jugando, caía un sol esplendoroso.
Hola niños, estan solos?
No, dijo uno de ellos. Nuestra tía está haciendo la comida, está dentro.
De la casita, al oír hablar a los niños, María salió para ver quien estaba merodeando por allí.
Que desea señor?
Nada, pasaba por aquí.
No creo, que usted viva por aquí, algo buscará?
No, la verdad, no buscaba nada, paré un momento.
Niños ya está la comida preparada, entrad.
Santiago no se iba, así que la buena señora, no le quedó mas remedio, que decirle si quería compartir su mesa, con ellos.
Sin pensarlo mucho accedió, se sorprendió a si mismo aceptando, aquella invitación, tan poco usual.
Los niños entraron, se lavaron las manos y se sentaron a la mesa, María les sirvió la comida, primero al invitado, a los niños y finalmente a ella.
Una comida muy humilde, se dijo así mismo, pero que estaba buenísima.
Después, hablaron un rato.
No son sus hijos?
No, son hijos de mi hermana, la pobre murió, yo me hice cargo, de ellos siendo muy pequeños.
Se les ve, felices.
Porque no deberían serlo?
No se ofenda, pero no tienen mucho.
Tienen todo lo que tienen que tener, señor.
No me ha entendido, disculpe, lo que yo quiero decir, es que no parece que les sobre demasiado.
Ni nos sobra ni nos falta, tenemos lo suficiente.
Sin pensarlo demasiado, se sorprendió de sus palabras.
Tiene trabajo María?
Algo voy haciendo, limpio algunas casas, con eso vamos tirando.
Pues yo le voy a ofrecer, un empleo mejor. Lo acepta?
Señor, es que no sé, que es lo que quiere que haga.
Mira María, necesito una persona de confianza, para ayudar en casa. Creo que eres la adecuada.
No sé que decir señor. Cuando empiezo?
Cuando tu quieras.
Mañana?
Hecho, mañana. Pasaré a buscarles a eso de las 11 de la mañana.
Se despidió y se fue de vuelta, algo había pasado en aquella casita, tan humilde, se marchó muy satisfecho, sin duda, ahora tendrían mas. Aquello le dio mucha paz interior.
Continuará.....................................................
Verónica
Como que no aguantas?
Ya hemos hablado, muchas veces de eso. Ya sabes, porque no aceptas?
Porque eres mi mujer, me importa un pito, la de tonterías, que estás diciendo, muchas quisieran tu suerte.
Pues yo se la regalo.
Eres una desagradecida.
Lo que tu quieras, pero ya no hay nada mas que hablar, me voy.
Dicho esto, entró a la habitación a buscar sus maletas, y salió por la puerta. Fuera un taxi la estaba esperando.
Santiago se quedó allí solo, enfurecido con su mujer, sería tonta la pobre, no querer ser una de las mas admiradas, de la ciudad. Pues estaba lista, si creía que la iría a buscar. Ya volvería, si ya volvería.
Pero pasaron los días y Cristina, no volvía, Santiago estaba un poco de los nervios, pero no, no iba a ceder.
Siguió con su trabajo, era el dueño de una gran joyería. Solo iba a supervisar que todo estuviera correcto, después iba al club, con otros como el. Personas que no vivían nada mal.
Pero el día se hacía tan eterno, sin Cristina, decidió dar un paseo, por las afueras de la ciudad. Bien mirado, no conocía aquella zona. Pues era bastante pobre, el no andaba por semejantes suburbios.
Pero andó y andó, hasta llegar allí.
A la derecha del camino, vio una casita, destartalada, se acercó para curiosear, en la parte de atrás habían unos niños jugando, caía un sol esplendoroso.
Hola niños, estan solos?
No, dijo uno de ellos. Nuestra tía está haciendo la comida, está dentro.
De la casita, al oír hablar a los niños, María salió para ver quien estaba merodeando por allí.
Que desea señor?
Nada, pasaba por aquí.
No creo, que usted viva por aquí, algo buscará?
No, la verdad, no buscaba nada, paré un momento.
Niños ya está la comida preparada, entrad.
Santiago no se iba, así que la buena señora, no le quedó mas remedio, que decirle si quería compartir su mesa, con ellos.
Sin pensarlo mucho accedió, se sorprendió a si mismo aceptando, aquella invitación, tan poco usual.
Los niños entraron, se lavaron las manos y se sentaron a la mesa, María les sirvió la comida, primero al invitado, a los niños y finalmente a ella.
Una comida muy humilde, se dijo así mismo, pero que estaba buenísima.
Después, hablaron un rato.
No son sus hijos?
No, son hijos de mi hermana, la pobre murió, yo me hice cargo, de ellos siendo muy pequeños.
Se les ve, felices.
Porque no deberían serlo?
No se ofenda, pero no tienen mucho.
Tienen todo lo que tienen que tener, señor.
No me ha entendido, disculpe, lo que yo quiero decir, es que no parece que les sobre demasiado.
Ni nos sobra ni nos falta, tenemos lo suficiente.
Sin pensarlo demasiado, se sorprendió de sus palabras.
Tiene trabajo María?
Algo voy haciendo, limpio algunas casas, con eso vamos tirando.
Pues yo le voy a ofrecer, un empleo mejor. Lo acepta?
Señor, es que no sé, que es lo que quiere que haga.
Mira María, necesito una persona de confianza, para ayudar en casa. Creo que eres la adecuada.
No sé que decir señor. Cuando empiezo?
Cuando tu quieras.
Mañana?
Hecho, mañana. Pasaré a buscarles a eso de las 11 de la mañana.
Se despidió y se fue de vuelta, algo había pasado en aquella casita, tan humilde, se marchó muy satisfecho, sin duda, ahora tendrían mas. Aquello le dio mucha paz interior.
Continuará.....................................................
Verónica
sábado, 28 de noviembre de 2009
PARA MI MADRE LETRA DE CANCIÓN
![]() |
| Preciosa imagen de internet |
Madre escucha
mi canción
te la dedico
con amor.....
me acuerdo
de ti
todos los días
cualquier cosa
me hace
añorarte
no te has ido
de mi corazón
ni un solo día
hasta
que yo
me vaya
espero
lo quiero
volverte
a encontrar
en ese
otro lugar
si no nos
engañaron
en el cielo
debe estar
mientras tanto
madre escucha
mi canción
te la dedico
con amor.....
espero
lo quiero
volverte
a encontrar
en ese
otro lugar
madre escucha
mi canción
te la dedico
con amor.....
si no nos
engañaron
en el cielo
debe estar
mientras tanto
madre
escucha
mi canción
te la dedico
con amooooorrrrrrr
Verónica
viernes, 27 de noviembre de 2009
UNA SEÑAL (POEMA)
jueves, 26 de noviembre de 2009
EL VIENTO
![]() |
| Imagen de internet |
Era un día huracanado
y el viento era tal
imposible por la calle caminar
la anciana lo intentó
al momento el viento
la arrastró
un joven miraba la calle
a través de la ventana
sin pensarlo salió
a la calle disparado
con gran esfuerzo
a la anciana rescató
¡muchas gracias buen joven!
por su gran acción
le deseo en la vida felicidad
sin duda todo el bien
le ha de retornar!
Verónica
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




