sábado, 24 de noviembre de 2012

DOLOR



Imagen de internet

Que no nos deje indiferentes
el dolor de los demás,
hagamos su llanto nuestro
poniéndonos en su lugar.
No gires la cara,
el que no lo mires
nada cambia.
Verónica O.M.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

CUANDO ABRES LOS OJOS



Bonita imagen de internet

Un día me di cuenta...
Qué mi mejor amiga
podría ser yo misma.
Pero fue al cabo
de mucho tiempo
y cuando abrí los ojos.
Verónica O.M.

sábado, 17 de noviembre de 2012

COMIDA BRUJERIL

Bonita imagen de internet
                                       
Una bruja buena, en una olla puso un puñado de...
Amor, paciencia, generosidad, humanidad, y amistad.
Lo revolvió todo muy bien, y lo puso a cocer por muchas horas. 
Aquel buen olor salía por la ventana de la cocina, y tres personas se pararon debajo de la misma.
-¡Qué rica, debe estar esa comida!
Dijo una de las mujeres
-¡Qué hambre me está entrando, ay si me invitasen!
Ahora lo dijo la otra.
Y un hombre, que nada dijo pensó.
-¡Jamás en toda mi vida, he comido este manjar de dioses.
La bruja lo escuchó todo, e incluso el pensamiento del hombre.
Y abrió la puerta.
-El que quiera comer en mi mesa,  invitado está.
Ni se lo pensaron, y entraron para adentro.
Les puso un mantel, muy bonito de color verde. Y sirvió en grandes platos la comida. Se la comieron en un santiamén.
-¿Os ha gustado?
Preguntó 
Un largo "siiiiiiiiii"pronunciaron todos casi a la vez.
-¿Nos darás tu receta?
Preguntó una de las mujeres, los otros esperaban aquella respuesta también.
-No, no os la daré. Si tanto os ha gustado, descubriréis los ingredientes, y sabréis preparar ese plato lo mismo que yo.
FIN
Autora Verónica O.M.




jueves, 8 de noviembre de 2012

LUIS ALFER (4)

Sonó el teléfono y Luis no llegó a tiempo de cogerlo.
-¡Caray, no lo he cogido por los pelos!

Y se quedó cerca del teléfono,  por si volvía a sonar. Bastaron unos pocos segundos, para que volviese a hacerlo.
-Ring, ring, ring.
Al tercer aviso, levantó el auricular.

-Soy Luis Alfer, ¿en qué te puedo ayudar?

La persona se puso a llorar. Luis esperó a que se serenase. No tenía ninguna prisa, ya que la consulta sería más larga. Y equivalía, a tener más ganancia.
De vez en cuando preguntaba
-¿Estás ahí?
Nadie contestaba. Y siguió esperando hasta que...

-¿Quiero saber, si me va a tocar un bingo?

Luis esperaba otro tipo de pregunta, dada la llantera de la mujer.

-¿Dime tu nombre o signo, y edad?

-Soy Sagitario, de cuarenta y nueve años.

-Cuando quieras corto.
Empezó a barajar las cartas ruidosamente.

-¡Corta!

Y Luis aprovechó aquello, para hacerse el simpático.
-¡Cariño corta no, larga!

La mujer se rió. Pero después del rato pasado, aquella risa sonó demasiado falsa.

Y como era habitual en él, con una sola carta hizo su predicción.

-Me sale la rueda de la fortuna. Te tocará ese bingo, te lo pronostico. 
A Luis, se le quedaron las ganas de saber. Y dado como era él preguntó directamente.
-¿Sagitario, porqué llorabas?

-De la emoción, de  poder hablar contigo.

-Pensaba que por otra cosa. Eres muy sensible.

-Lo soy Luis y mucho. 
La mujer sonrió
-Muchas gracias Luis, ya te contaré cuando lo gane. Me hace mucha falta, me caso dentro de seis meses. Chao.

La mujer, no esperó a nada más y cortó la llamada. Y Luis, se quedó allí con cara de tonto.
Autora Verónica O.M.

jueves, 25 de octubre de 2012

LUIS ALFER (3)

Ahora, que el teléfono dejó de sonar Luis fue corriendo al aseo. Un poco más y no llega a tiempo.
-Hay que ver la noche que llevo, el teléfono echa fuego.
Se bajó el pantalón, y se sentó en la taza del water.
-Un poco más y me hago pis encima. Solo eso me faltaría, líbreme el Señor. Si alguien, me viese aquí sentado no se que pensarían de mi.
Se lavó las manos y cuando se las iba a secar. El teléfono volvió a sonar.
Corrió  hacia el teléfono, secándoselas de mala manera en el pantalón. La cosa, no estaba para desperdiciar las llamadas que querían entrar.
-Soy Luis Alfer, ¿en qué te puedo ayudar?
-Mírame, ¿si voy a encontrar pareja este año?
-¿Nombre o signo, y edad?
-Acuario de cincuenta y nueve años.
-Veamos amigo Acuario...voy a barajar las cartas, cuando me digas corto.
Luis empezó a barajar las cartas del tarot, haciendo bastante ruido.
-Ya.
(Luis, nada más utilizaba una carta. Y con ella hacía sus predicciones)
-Me sale el colgado. Veo, que no pones demasiado de tu parte para conseguir lo que deseas. De esta forma nadie entrará en tu vida de momento. Pero si haces caso de mi consejo, alguien entrará en breve. Todo depende de ti.
-¿Qué debo hacer, Luis?
Preguntó el hombre, un tanto defraudado pero esperanzado todavía.
-Debes salir más, a sitios frecuentados por damas, tu aspecto físico deberías mejorarlo, y ser lo más agradable que puedas o sepas. De esa forma, no te costará encontrar lo que deseas y probablemente antes de que el año acabe.
-Luis, con respecto a eso de las damas. Ellas no me interesan pero si...
La llamada se cortó de forma misteriosa. El amigo Acuario se quedó con la frase sin terminar. Y Luis se quedó con algunos euros menos en su haber, al haberse cortado aquella antes de tiempo.
En cuanto reparó en un minúsculo detalle.
-No le gustan las damas, ya me parecía este algo rarito.
(Esa observación es de Luis Alfer, para nada mia)
Autora Verónica O.M.

martes, 23 de octubre de 2012

UNA PAREJA PECULIAR

Precioso gif en movimiento
de internet
Érase un hombre...
que vivía en el bosque.
Estaba enamorado
 de una preciosa ninfa,
la cual no le hacía
 ningún caso.
Ella era alta y esbelta. 
y cantaba canciones
 que se inventaba,
con su voz lírica.
Y el hombre sufría,
al darse cuenta
que no era para él.
Hasta que un día…
se la encontró llorando.
¿Qué te pasa ninfa?
y con voz entrecortada,
le confesó que…
¡Me he dado cuenta,
que te quiero!
El joven cayó a sus pies
y suavecito dijo.
¡Todavía estás a tiempo!
Ella lo miró a los ojos
y le contestó cantando.
Gracias mi enamorado,
te haré todo lo feliz
que mereces.
¡Lo sé! contestó él.
Y tú serás para mi
la única ninfa,
esa con la que pienso
y  quiero envejecer.
Al fin y al cabo
mujer eres,
y yo un hombre
de ti muy enamorado.
Verónica O.M.


jueves, 18 de octubre de 2012

EL LIMÓN PREGUNTÓN









El limón, le pregunta a su vecina la naranja.
-¿Tú eres ácida?
-En ocasiones si, y en otras no. ¿Y tú?
-Yo, ácido siempre.
-Ah.
-¿Ah qué?
-Nada, nada. 
-Le voy a preguntar a la mandarina, y  también a la lima, que por ahí vienen.
-Pues corre, no sea que te quedes sin saber algo tan interesante.
El limón caminó en busca de ellas.
Mientras la naranja se quedó diciendo para si misma.
-¡Por dónde sale este! hay que ser tonto, tonto, y retonto. Vaya preguntitas, hace el ácido este.
La mandarina le vio de lejos, y alertó a su amiga.
-Corre lima, por ahí viene el tonto del limón.
-Vámonos que nos alcanza. Contestó la lima muy sofocada.
-¡Mandarina, lima, no os vayáis!
Al unísono dijeron.
-Tenemos prisa.
Y allí se quedó solo. Miró para atrás, y la naranja también había desaparecido de su vista.
-Son unas envidiosas las tres.
Autora Verónica O.M.

martes, 9 de octubre de 2012

LUIS ALFER (2)

Imagen de internet

                                                                   
-Soy Luis Alfer, ¿en qué te puedo ayudar?

-Buena madrugada Luis, ¿quisiera saber, si voy a aprobar el carnet del coche?

-Dime tu nombre o signo, y edad.

-Me llamo Susy, tengo treinta y nueve años.

-Esta noche, voy a utilizar mi videncia sin necesidad de cartas ¿ dime cuando te examinas?

-El viernes de esta semana, dentro de tres días, no se yo...

-Veamos Susy…Veo que estás bastante nerviosa, detecto que no duermes demasiado bien, además de tener dolor permanente en el cuello,  que sin duda es producto de ese nerviosismo.
-Lo que te voy a aconsejar es para ya…sin postergarlo, después sería tarde y no te daría resultado. Compra mañana unas estampitas de los santos que sean de tu devoción, pídeles a cada uno por separado y por su nombre, lo harás mañana miercoles noche, y pasado jueves también. Una vez pedido, las dejas encima de la mesita de noche de forma que sus imágenes queden boca arriba, bajo ningún concepto boca abajo.

-Muchas gracias Luis, hablar contigo me ha tranquilizado. Te volveré a llamar.

-Hasta que quieras Susy, buena madrugada.

Se cortó la comunicación, y Luis cogió su botella de agua para aclararse la voz, tenía la garganta hecha fosfatina de tanto hablar.

El teléfono sonó de nuevo.

-Soy Luis

Y sin dejarle proseguir alguien le dijo.

-Eres un pedazo de sinvergüenza y timador, Luisito de las narices.
Y a continuación colgó.

-En fin, esto son gajes del oficio no tiene la menor importancia. 
Y se consoló de esta forma.
Autora Verónica O.M.
Quiero aclarar, que no soy tarotista, vidente, ni nada por el estilo, este escrito es solo eso, un escrito que parodia...