Abuelita cuentame un cuento, estoy aburrida?
Ven cariño, mejor te contaré una historia, que pasó cuando yo era mas pequeña que tu?
Tu eras pequeña, abuelita?
Claro hija, no pensarás, que nací con arrugas?
Vamos cuéntamelo?
Cuando yo era pequeña, teníamos unos vecinos, que eran muchos hermanos, una era como yo, otros mas grandes, había de diversas edades.
Los vecinos, apenas les hablaban, porque decían eran gente de mal vivir.
Mi papás y mi abuelita si que les hablaban, y ellos se sentían queridos por nosotros, pero no así por todos los vecinos.
Su papá los maltrataba y a su mamá también. Murió por su gran afición a beber, así que se quedaron solos, la mamá tenía que fregar mucho, para sacar aquella casa adelante, ya que al ser tantos, apenas tenían para comer. Mi mamá y mi abuelita, muchas veces los ayudaban.
El niño mas pequeño, que era un poquito mas mayor que yo, era bastante rebelde, pues muchas veces, nos tiraba piedras a mi hermano y a mi.
Le teníamos un poco de miedo, porque de estar bien, pasaba a estar muy nervioso, así que nos terminaba tirando piedras, o pegando, nosotros luego llorabamos, y corríamos a decírselo a nuestra mamá.
Pasó un poquito tiempo, la mamá de aquellos niños, encontró un nuevo hombre, al principio todo iba muy bien, pero duró muy poquito tiempo.
Empezó también a beber, así que pegaba a nuestra vecina, y a sus hijos mas pequeños. Ya que los mas mayores, en cuanto pudieron, se marcharon de allí.
Muchas veces, los encontrabas rebuscando por la basura, mi hermano y yo se lo decíamos a nuestra madre, y ella les preparaba un bocadillo, y nosotros se los llevábamos.
Nos enteramos, que cuando aquel hombre, llegaba a casa e iba bebido, les pegaba y en mitad de la noche, los echaba a la calle. Cuando mi madre se enteraba, los acogía. Pero muchas veces no llegaba a enterarse, así que dormían en la calle. Había otra vecina que los dejaba muchas noches dormir en la escalera, para que no lo hicieran en la calle, por lo menos se quitaban del peligro de la calle.
Esa era su vida. Te lo explico, porque nunca se debe menospreciar a ningún niño. Ellos no eligen vivir así, no les queda mas remedio que aceptar su destino.
Y se hicieron mayores, parece que la vida poquito a poquito, les fue sonriendo
Te ha gustado?
Si abuelita, pero me ha dado mucha pena?
Hija, es que la realidad, es así de dura, muchas veces. Si alguien te necesita, ayuda en la medida que puedas, harás un poquito feliz a quien no lo es.
Gracias abuelita por contarme tan linda historia? cuando yo sea mayor, ayudaré a las personas.
Le dio un besito a la abuelita y salió corriendo a jugar.
Se acabó
FIN
Verónica