domingo, 9 de octubre de 2016

AMANECER

Precioso gif en movimiento
de internet

Larga y eterna
se me está haciendo
la larga noche
que no me deja ver
cómo acabar
con los problemas
que me tienen
tan mal
y sólo deseo
ver amanecer
con la esperanza
de que ocurra
un milagro
que me salve
de esta agonía
que padezco.
Verónica O.M.

De vuelta de nuevo...

jueves, 28 de julio de 2016

SALTO DEL TIGRE

                                                           
Haciendo el famoso
salto del tigre,
dejó sus dientes
clavados en el trasero
de su actual compañera.
La mujer, ni por
activa ni por pasiva
quiso ponerse boca arriba,
¡válgame Dios!
Y tuvo que llevarla
a curar a urgencias.
No quiere ni pensar,
lo que hubiese sucedido
de estar con el ombligo
mirándole a él.
Verónica O.M.




lunes, 4 de mayo de 2015

CREO QUE ES UNA BLOGUERA... LAS MONEDAS DE PLATA 55

El padre de Amada carraspeó al verlos besándose...

Se separaron de inmediato pero no del todo. El brazo de Rodolfo se posaba en la estrecha cintura de su amorcito y allí se quedó mucho tiempo.

-No quise pillarles frotándose los morros. -Dijo disculpándose. Les escuché también hablar de esa autora que nos tiene abandonados.

-¿Quien, Padre?

-Creo que es una bloguera o algo así. No entiendo cómo esa mujer tiene tanta imaginación metida en su cabeza. Me gusta...

-¿Le gusta? -preguntó Amada impaciente por saber.

-El amor que pone al canalizar su imaginación. Pero he percibido que algo la inquieta o hace sufrir, aunque no me hagáis demasiado caso. Ah, pero hay algo que me disgusta de ella y es su afición de hacernos hablar así: Vos por aquí, vos por allá. Le declaro la guerra, a partir de ahora hablaré cómo me de la gana. Pero espero que me de un buen final, no me refiero a morirme y si a vivir.
Autora Verónica O.M.
Continuará

domingo, 3 de mayo de 2015

ME HA DICHO UN PAJARITO QUE BLA, BLA, BLA, BLA, BLA, BLA... 54

-¡Al parecer esta bloguera nos ha olvidado! -dice Rodolfo con cara triste.
Amada le mira con amor. -Seguro no lo ha hecho. Me ha dicho un pajarito que bla, bla, bla, bla, bla, bla...
-Ah, si es así nada que decir. La esperaremos por si vuelve.
-Claro, amor. A las mujeres hay que entendernos.
Y se fundieron en un beso, confiados que esta bloguera regrese y finalice lo que queda de esta historia.
Verónica O.M.

jueves, 23 de octubre de 2014

DOLORES 28 Y FINAL


Bonito dibujo de internet
Novela escrita por mi


De camino para el bar fueron hablando de nimiedades, que si que día más bueno hace, que si este vestido te hace parecer más delgada. Era Julia la que llevaba la voz cantante.

No se veía un alma por la calle. Parecía que la aldea estuviera desierta, y a pesar de no tener muchos habitantes era bastante sospechoso no haberse cruzado con alguien.


Luis y su hermana se quedaron un tanto atrás al llegar. Y fue ella la que se encargó de abrir la puerta. Allí al parecer celebraban algo. Saludó al entrar, y muchas personas contestaron al saludo. Luis y Julia no se atrevían a decir nada.


La mujer observadora e inteligente los increpó con un tono de voz suave y flojito. Nadie más que ellos se enteraron.


-¿Que celebramos? Puede saberse?


-Ya te lo dije. -Contestó su hermana nerviosa. 


Se les acercó un hombre muy bien vestido y educado. Les pidió que se sentasen. Todavía quedaba alguien por llegar.


Al momento, se escuchó un coche llegando y aparcando. Después entró Carlos, muy sonriente y guapísimo, vestido elegantemente.

Al entrar besó a ambas, y saludó a Luis. -Es el nuevo alcalde y os quiere decir algo.

El hombre, se acercó de nuevo a ellas cuándo Carlos con un gesto le hizo venir. -Pido excusas en nombre de todos. Dolores, la hemos traído aquí engañada, a usted me consta que menos. -Dijo mirando a Julia. -El motivo de que estemos aquí, es hacer un homenaje a vuestro padre, un hombre bueno que murió injustamente. Por desgracia nada podemos hacer para devolverlo a la vida. En esta aldea tendrá una calle con su nombre, y que mejor calle que la que vivían hace años y que me consta ha vuelto a ser habitada por usted.  -Dijo mirando a Dolores.

Pero sobre todo, para que algo tan canalla no permanezca por más tiempo oculto. Todos los vecinos debían saber la verdad, que convivieron sus familiares y algunos de ustedes con dos criminales. Por desgracia se marcharon a mejor vida sin pagar por su crimen. Cada uno de los presentes, recibirá en su domicilio una revista dónde les explicará todo. 

Los vecinos se miraban los unos a los otros, sus caras expresaban sorpresa al confesar el alcalde aquella noticia tan inesperada.


Julia, a pesar de saber que algo así iba a suceder, no pudo evitar llorar cómo su hermana lo estaba haciendo en aquellos momentos. Aquel llanto de emoción tanto tiempo contenida.


Un montón de aplausos se escucharon. Ahora celebrarían una comida, en la cual estaban todos invitados. Para aquella ocasión especial, Domingo había contratado cuatro camareros para que todo saliese perfecto. 


De vez en cuando las hermanas secaban sus lágrimas. Empezaba para ellas una nueva vida.


-Dolores, tengo que decirte algo. Dijo Julia a su hermana. -Me mudo a la casa de Luis, allí viviré a partir de ahora. Ya no os molesto más.


-¿Cómo que te mudas?


-Mañana me instalaré. Y no te preocupes por mi, ya soy grandecita. ¿No crees? Me quedo en la aldea para siempre, y estoy abierta a enamorarme como tú. Y quien sabe si todavía no volveré a celebrar una nueva boda, que con anticipación te puedes dar por invitada. -Dijo queriendo parecer seria sin conseguirlo, ya que la risa hizo acto de aparición.


-¡Mira que eres loca! -Contestó muy emocionada todavía.


Ocuparon la mesa principal adornada con hermosas flores. Y en ella también se sentó el alcalde.


La pareja sería inmensamente feliz, ya todo estaba en su lugar. Y sentían ese amor otoñal que no envidiaba a cualquier otro mucho más joven.


Al finalizar la comida. Les fueron entregados dos preciosos ramos de rosas, que recibieron entre sonoros aplausos.


Después, el alcalde pagaría la comida. Claro, que con el fondo del Ayuntamiento dedicado a festejos y que todos pagaban con sus impuestos.


Esta novela ha llegado a su fin. Mi agradecimiento a quien la siguió. Y deseo os haya entretenido y gustado.
FIN
Autora Verónica O.M.

miércoles, 22 de octubre de 2014

DOLORES 27

Bonito dibujo de internet
Novela escrita por mi

Al día siguiente Luis fue hacia su casa, con el pensamiento de limpiar un poco. Estaba muy acostumbrado a realizar las tareas caseras. Pasó la mañana sacando el polvo, limpiando el suelo y dejando la casa en perfectas condiciones. Allí había nacido y vivido siempre. Su padre fue el primero en fallecer, a los seis meses lo hacía también la madre.
La soledad le pesó al principio. No había buscado una mujer, su mente siempre la tuvo ocupada con Dolores, la única mujer a la que amó siempre.
Allí pasó la mañana. Y buscó viejas fotografías, recreándose en el pasado ya ido. 

Los días pasaban rápidamente. Aquel sábado, Carlos iba a estar escasos minutos en su visita semanal.


-El lunes iremos a comer al bar, supuestamente invitados por Julia. -Dijo Luis a Carlos.


-Es lista. No creo que Dolores sospeche nada.


-No lo aseguraría. -Dijo Luis.


-Pues que sospeche. Cuando llegue allí lo entenderá y nos perdonará. Por eso no debes preocuparte.


- Ojalá sea así. Este tema me está quitando el sueño.


-No es para tanto, hombre. Vaya par, jaja.


Su visita fue un visto y no visto. Sin tiempo para nada. Dolores, quedó un poquito defraudada al irse tan pronto su ahijado.

No sabía que él, debía ultimar unos detalles para que todo saliese perfecto.

El domingo pasó lentamente para Luis y Julia. Dolores los miraba no comprendiendo lo que les pasaba, ya que insistentemente miraban el reloj, Julia de tanto en tanto suspiraba.


-Muy sospechoso todo, pero lo descubriré. Vaya que si...


Y llegó el lunes. 
La primera en levantarse fue Dolores, al rato apareció Luis.


-¿Ya te has levantado?


-Si.  Tengo que dejar la casa en orden, ducharme y arreglarme. No querrás que para una vez que me invita mi hermana vaya hecha un adefesio.


-Que exagerada eres. Siempre estás guapa.


-Tunante, más que tunante.


Luis la abrazó, y ella le estampó en la boca un sonoro beso.


Julia los pilló in fraganti. La mujer se hizo la disimulada.


A las doce treinta salieron para el bar, con el pensamiento de tomar un aperitivo y después y tanquilamente comer, pero...

Continuará
Autora Verónica O.M.
Tan sólo queda un capítulo para finalizarla, ya me contaréis si os gustó. Gracias.

martes, 21 de octubre de 2014

DOLORES 26

Bonita imagen de internet
novela escrita por mi


A la mañana siguiente. Luis se acercó hacia su casa. Hacía días que no pasaba por allá.
Entró en ella. Y miró cada objeto, cada silla, y pensó que entre aquellas paredes había llevado una vida bastante absurda y triste. Aunque antes no lo viera así.
Aireó la casa. Estaba bastante aceptable, no le gustaba que hubiese polvo en los muebles, ni en el suelo, así que decidió que al día siguiente por la mañana se dedicaría a tal menester.

Las hermanas se quedaron en la casa limpiando, más tarde se sentarían un rato a hablar de sus cosas, y sería antes de meterse en la cocina a preparar la comida. Les daba tiempo de todo y más.


-Hay que ver, que café tan estupendo prepara Domingo. Jamás probé otro igual. -Dijo Dolores a su hermana.


-Muy cierto, hermanita, yo tampoco. El muy tunante tiene su truquillo que no nos quiere revelar.


-Me parece que puede llevar una pizquita de cacao en polvo. ¿Qué te parece? -Dijo Dolores.


-No se. Para mi, que pudiera ser vainilla incluso.


Domingo no lo revelaría nunca a sus clientes. 


Julia no sabía como abordar el tema, y lo primero que se le ocurrió es lo que dijo. -El lunes os invito a comer en el bar.


-¿Vamos a ir a comer?


-Claro. Me apetece que vayamos.


-Si te empeñas iremos. -Algo había allí que no le cuadraba demasiado. Últimamente no le cuadraban algunas cosas. Y pensó. -¿Será por la vejez? Seguro que es por eso, al parecer ya estoy perdiendo facultades.


Dialogaron un rato hasta que fueron a preparar la comida.


Al rato, Luis entró en la casa. -Tengo un hambre canina. ¿Qué hay para comer?


-Algo que te gusta. -Contestó Dolores.


-Si me gusta mucho, eres tú.


-Me vas a ruborizar y a mis años. -Dijo la mujer con una gran sonrisa. Luis se la tenía completamente ganada.


Comieron arroz con conejo, después recogieron la mesa, y jugaron al parchís. Más tarde las dos hermanas recogerían la cocina.


-El lunes os invito a comer. -Dijo Julia, dirigiendo su mirada hacia Luis.


-Mira que bien. ¿Algo que celebrar?


-Si. Que estamos en casa nuevamente.


-Buen motivo es. Me alegro de que estéis aquí. -Dijo mirando a Dolores en particular, y le guiñó un ojo.


Dolores aceptó aquel guiño y se lo devolvió.


Julia se dio cuenta, y los tres al unísono se echaron a reír.

Continuará
Autora Verónica O.M.

lunes, 20 de octubre de 2014

DOLORES 25

Bonito dibujo de internet
novela escrita por mi


Dolores observaba a su hermana y a Luis, y pensaba que algo se estaba cociendo entre ambos.
No pensaba mal con respecto a ellos,  pero había algo que se escapaba a su comprensión. Los había visto cuchicheando en algunas ocasiones.

-En fin. Algún día lo descubriré.


El gatito descansaba en la falda de Julia que lo acariciaba con mimo. El animalito parecía dormitar.


Pasaron unos días tranquilos. 

Hacían las labores de la casa, salían a pasear, también iban al bar de Domingo a tomarse aquella delicia de café. Volvían despacio caminando y charlando. 
Ya en casa jugaban al parchís. Juego al  que las hermanas eran muy aficionadas.

-Luis, has hecho trampa. -Dijo Julia a voz en grito.


-Eso no es cierto. Mira, estaba aquí y me salió un cuatro, Ya ves, está dónde debe.


-Mira que eres tonto, era una broma, jaja -Repitió Julia.


Dolores estaba bastante mosqueada. Al parecer aquellos dos se llevaban demasiado bien.


-Ojalá me equivoque. -Pensó disgustada.


Se oyó el claxon del coche de Carlos. Luis muy solícito se dispuso a salir a la puerta a recibirle.


-Ya salgo yo.


Las dos mujeres se quedaron sentadas conversando.


-Hola Carlos. ¿Cómo fue el viaje?


-Bien. A estas horas no hay excesivo tráfico. Por cierto, ya podéis ir preparando a Dolores. El lunes en el bar de Domingo. 


- Para mi que sospecha de su hermana y de mi también. Me gustaría sacarla de su error, pero entonces debería de decirle algunas cosas que todavía no debe saber.


-Jaja. Con lo enamorado que estás de ella y pensar mal. Pronto saldrá de su error. El lunes a eso de las doce del mediodía os presentáis allí.


Entraron en la casa. Y como siempre con algunas bolsas de compra.


Al entrar en la casa besó a las hermanas.


Continuará
Autora Verónica O.M.
Un inciso aclaratorio...
Carlos le trae la compra semanalmente desde que está en la casa.
También le lleva sus cuentas, y ahorros. Así ha sido desde hace muchos años.