miércoles, 29 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N°44

Cuándo acabó de cenar... 
lo dejó todo encima de la mesa. No se espanten porque así lo hacía siempre. 
Rodolfo cogió de una maceta de barro unas cuántas hojas de hierbabuena y se las metió en la boca, masticándolas, pretendía que aquella quedase fresca y olorosa, ya que tenía en mente besarse con su enamorada.
Y hacia la mansión de la susodicha se dirigió teniendo que andar un rato. 

-¿Es que no habían medios de transporte?

-¡Si! un caballo o una yegua. Ambos tenía aunque no quería montar a ninguno. Ambos lo tiraron al suelo y se sintió tan ridículo que se dijo:
-¡Nunca más!
Los conservaba para presumir  ante aquellos que no tenían para transportarse nada más que sus piernas. 
Tanto ir y venir sus botas poco le duraban, desde que  visitaba a Amada ya había destrozado unas cuántas...
Iba caminando, ni lento, ni rápido, hacía tiempo para que cuándo llegase el carcamal estuviese durmiendo. 

-¡Esta noche me declaro! - ese pensamiento le provocó escalofríos una vez tenido.

-Deberé cargar con el viejo y eso no me hace gracia, pero debo apurarme porque en poco tiempo me veo con sombrero para taparme la pelona cabeza. No creo que Amada me quisiese de esa forma y no podría culparla porque a mi me dá entera el pensarlo. 

-! Qué bobo pensar así! ¿verdad que si? pensamiento de la autora o sea yo misma...

A una distancia prudencial pudo medio ver a Amada en el balcón, no se olviden que era corto de vista, al parecer el padre ya dormiría como un bendito y no estaría dándole la lata a su adorada hija. 
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

domingo, 26 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N°43

Con el agua preparada para el baño, Rodolfo se desnudó y quedó en calzones, y cómo no... de esos bien largos. Cerró la ventana, bruscamente. Se metió en el agua y al estar demasiado caliente pegó un grito...
De haber tenido vecinos se hubiesen asustado, temiendo que algo habría sucedido al chiflado vecino, pero al no tenerlos no hubo susto.
Con un cazo se echó agua por la cabeza y se lavó el pelo con una pastilla de jabón, se frotó con delicadeza ya que no quería perder más pelos de los debidos. Pero ni con esas... 
En sus manos tenía un gran manojo, aparte los que en el agua flotaban. 
Ya, con los nervios a flor de piel se lavó el cuerpo y ya no lo hizo tan suavemente y se fijó que estaba quedándose en los huesos, más se parecía a don Quijote que al joven que era no hacía tanto... 

-¡Rediez! pronto me quedo como una bombilla y delgaducho cómo un esqueleto y todavía estoy sin amancebar. Esta noche me declaro a Amada, que llevo años perdiendo el tiempo.
-Flacucho era normal, debido a esos escarceos de sexo sin freno.

Se secó en una gran y rústica toalla, en sus mejores tiempos quizás hubiera sido blanca, pero había adquirido un tono pardusco, aunque él la veía igual al ser corto de vista, y aquella más que secar, rascaba... 
Una vez aseado se dispuso a cenar con cuidado... no quería mancharse y para ello se puso por delante un trapo que ató al cuello y que prácticamente lo cubría todo. 

-¡Parezco un bebé, de esos que te echan la papilla encima si te descuidas! Hay que ser torpe,  pero si no me cubro me pongo sucio como un porquino. Estoy deseando amancebarme, para ver si Amada me lleva por el buen camino. El estar como estoy, ya me está cansando. 

-Vaya par de amigos, hoy le ha tocado a este... 
Autora Verónica O.M.
Continuará 

viernes, 24 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N°42

A la pobre Adelita por poco le da un síncope al ver el interior de la vivienda. Había muchísimo desorden, el suelo no había visto una escoba desde no se sabía cuánto. El polvo acumulado, era tanto que se podía coger con las manos, las oscuras pelusas revolotean por todas partes con la corriente de tener la puerta abierta.
Pero aquello tan solo era el principio de lo que le quedaba todavía por ver. 
Ella se sentó en una silla para tomar aliento. Necesitaba algún líquido para mitigar los efectos causados por los nervios. 
-¡Tengo sed! - notaba la lengua zapatosa. 

Vidal le trajo agua, ella miró con recelo continente y contenido y de no ser por la necesidad la hubiese vertido encima de aquel que se la había servido.
Hizo de tripas corazón y se la bebió de un tirón y después pensó que aquella vasija no estaba del todo limpia y le entró fatiga. 

-¡Parece que no le ha gustado mucho dónde vivo.

-No se equivoque, Vidal, lo que no me ha gustado es la suciedad y el desorden.

-¡Soy un caballero y vivo solo! ¿Qué quiere, Adelita? no sirvo para hacer las tareas que hacen las hembras. Si me vieran mis familiares y amigos, me tacharian de poco macho y eso sería lo último que querría.

Una vez pasado el primer susto... 
Ya estaba preparada para seguir descubriendo, otros de este u otro tipo. 
-¡Sigamos que ya me he rehecho! enséñeme de cabo a rabo dónde con vos voy a vivir.

Y dicho y hecho. Primero la planta baja y después la de encima. Y saben, la última estaba incluso peor... 
Autora Verónica O.M. 
Continuará

jueves, 23 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N°41

Desde la lejanía, Vidal apreciaba un bulto muy colorido. - ¿Qué será? - se dijo. Pero a medida de que se iba acercando... vislumbró que el bulto no era tal y sí, Adelita.
-¿Qué querrá, si yo no quiero verla?. - No quería pero sus pasos la llevaron hacia ella.
-¿Qué quiere, si ya habíamos roto?

-¡Yo no rompí, fué vos el bobo!. En mi trabajo mucho hay que fingir y eso hacía cuándo vos me escuchó.

-La oí decir cosas que no me gustaron - dijo un tanto angustiado.

-Ya sabe... era fingimiento. Según las reglas que impone la madame, a esos que frecuentan ese negocio hay que mantenerlos contentos y así asegurarse que vuelvan y vuelvan...

-No quiero verla con nadie más, quédese conmigo y no se arrepentirá jamás.

-Me quedo con vos y ahí nunca he de volver.

Se besaron... aunque Vidal tuvo que agacharse para llegar a su boca, que más o menos le llegaba a la altura del pecho. Me refiero al de él, claro está...
Y abrazados entraron en la vieja mansión y aún se pudo escuchar a Adelita lanzar un grito. -¿Qué es esto?
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

miércoles, 22 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N°40

Se hizo de noche... entre lloriqueos y suspiros por parte del sufridor. Rodolfo estaba de él hasta las narices, así que de pronto y sin vergüenza alguna decidió ponerlo de patitas en la calle. Utilizó cómo supo su diplomacia. 
-¡Vos ya debería recogerse! mañana verá las cosas de manera diferente, márchese y se tome un poco de buen vino, ya verá cómo dormirá bien caliente y esos malos rollos se disolverán solitos. Ande, amigo mío... - Diciendo esto lo empujaba hacia la calle, y cuándo el llorón se quiso dar cuenta... ya estaba en la rue.
Y de un golpe cerró Rodolfo la puerta, haciéndolo ruido al echar un cerrojo que sin exagerar medía quince centímetros o más.
-¡Qué pelmazo! a mi que me importa en los líos que se mete este mequetrefe. - Al escucharse hablar... le empezó a remorder la conciencia.
-¡Pobrecillo! lo debe estar pasando mal, aunque debería ser más listo. Mira que quererse amancebar con la tal Adelita, un buen zorrón y no vale ni un pimiento. Yo si que tengo suerte con Amada, lo que le gusta el sexo a la condenada, con ella jamás pasaré hambre. ¿Y qué pasará cuando yo no pueda? no quiero ni pensarlo... espero que con la edad ese fuego se le vaya apagando.
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

martes, 21 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N°39

Al poco, la tila estaba servida. 

Rodolfo se sentó enfrente de su amigo, esperaba que soltase la lengua, estaba intrigadísimo con lo que le iba a contar.

El entristecido Vidal, endulzó la infusión y al primer trago se quemó por no dejarla enfríar. Se quejó unas pocas de veces, pero de lo otro no soltaba prenda. Una vez tomada se echó a llorar, estando más tiempo del necesario.

A cada rato, Rodolfo más nervioso por saber y de buena gana le hubiese soltado un mamporro.

-¡Ay, qué desgraciado soy! Adelita es un pendón desorejado, la pillé infraganti.
No sabe la de cosas que tuve que escuchar. Vos ya me lo decía y yo ni caso. Debería pegarme un buen pescozón.

Solo le faltó que él se lo pidiese, con las ganas que tenía... 
Y se lo pegó con toda su fuerza. Le había dado en la cocorota. - ¿Qué es eso pensarán? en su dura cabeza.

-¡Tranquilícese! Dijo asustado de su propia reacción. - No me hizo caso y ahora me viene llorando... es un zorrón y cómo tal se ha portado. ¿Qué esperaba? las hembras cómo ella sólo sirven para lo que vos sabe y uno con ellas no se amanceba.

Vidal tocó su dolorida cabeza y se encontró que ya le había salido un buen chichón. - ¡Qué desgraciado soy! - repitió de nuevo, lloriqueando.

-¡No se queje tanto! que vos lo ha provocado...
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

lunes, 20 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N °38

Vidal gritó el nombre de su amigo antes de haber llegado y visto... 
-¡Rodolfo, a vos necesito!

Él, que andaba cerca, asomó por una ventana la cabeza.  
-¿Qué quiere? hacía días que de vos no sabía nada...

Vidal con las lágrimas ya en sus ojos esperaba impaciente le abriese la puerta. 
-¿Qué le trae por aquí? en décimas de segundo se percató... parece que a vos algo grave le ha sucedido.
Y dicho esto... 

Vidal empezó a llorar como un crío. - Tenía razón, amigo, Adelita no es la femme para mí.

-¡Ya se lo dije! aunque ningún caso me hizo. Le prepararé una tila para que se tranquilice.

Entró para adentro y de un portazo cerró la puerta. 

-Con más cuidado... que si la rompe va a entrar frío. Ya sabe que para hacer arreglos soy completamente nulo.

Y se sentó en una silla de categoría, mientras Rodolfo le preparaba la tila ofrecida, a ver si le quitaba las penas y también el frío cogido...
Autora Verónica O.M. 
Continuará 

sábado, 18 de enero de 2020

COMEDIA DIVERTIDA CAPÍTULO N °37

Vidal no tenía ni idea de lo que en el burdel había sucedido tras su marcha... El caballero, viendo la cara que había puesto Adelita y el semblante tan blanco, se asustó. - ¿Qué ocurre? - se imaginaba que eran cosa de femmes. Todas ellas eran bien raras y la que tenía en casa si acaso hasta más. A la susodicha la devolvería a sus padres de que existiesen, pero en fin... Aunque no estaba descontento del todo al haber aportado una buena dote. Así que a aguantar tocaba.

La madame dejó sus monedas de plata puestas a buen recaudo, que era su abultado pecho. Los clientes ni por asomo sabían que allí guardaba lo que durante el día se iba generando y eso sí, creían que la naturaleza la había dotado de semejante delantera. Aunque las malas lenguas insinúaban que era más plana que una tabla y de lo que presumía, carecía. 

-¿ Adelita, qué sucede?

-¡Nada! - contestó gimoteando.

-¡No me ha respondido! Ande y dispare.

-Vidal me escuchó pronunciar unas palabras...

-¿Y qué? Ni que vos fuese de su propiedad.

-Nos íbamos a amancebar.

-¡No me diga! ¿y cuándo me lo iba a decir? - en todo momento con cara de pocos amigos.

-Al final de la semana.

-Y supongo que el trabajo va a dejar... ¿es así?

-¡Si! lo pronunció muy flojito... temiendo su reacción, después de haberla ayudado tanto no era para menos.

-¡Ni hablar! vos no me deja en la estacada ya que debo buscarme a otra antes de que se vaya.

Adelita se secó los ojos con el vestido, dejando al descubierto sus gruesos muslos. El caballero la miraba indecorosamente, si fuese por él la llevaría otra vez para arriba, aunque bien pensado ya no estaba para semejante trote, además en su bolsillo llevaba lo justo para pagar el trabajo ya realizado.
La suya no le daba gran cosa, pensaba que de esa forma no requeriría ningún servicio fuera del hogar. Aunque él que se las sabía todas, metía la mano dónde ella guardaba un dineral y no se enteraba de nada cuándo la saqueaba... 
Autora Verónica O.M. 
Continuará